29 mayo 2015

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En la comarca de Campoo, en un pequeño altozano entre Aguilar y Reinosa, se encuentra Villanueva de Henares. Después de dar una vuelta por el pueblo y cambiar impresiones con varios vecinos, me encontré a las puertas del hotel de cuatro estrellas "La herrería". Aunque el lugar está cerrado y a la espera de alguien que lo recupere, todavía en varias páginas de internet pueden encontrarse ofertas como esta: "Romàntico fin de semana en un moderno hotel de la sierra palentina."


En 2007, Sara González, la cantante de Greta y los Garbo y su pareja, Marco Giovane, aprovechando dos viejos edificios, uno fabril, que algunas fuentes datan en el siglo XII y una casona de fechas más recientes, levantaron en este lugar un hotel rural de estilo urbano. La pareja no escatima en gastos y en su aderezo intervienen importantes estudios y firmas, combinando en sus dieciséis habitaciones de lujo, los elementos más antiguos con los más vanguardistas. Todavía en la hemeroteca de la revista Woman puede verse la promoción de su paquete relax: dos noches con desayuno y spa para dos, por 301 €.

Fernando Gallardo que escribe en El País sobre temas relacionados y que también eligió un pueblo de la montaña palentina para establecer su segunda vivienda, hace alusión a esta iniciativa, aunque habla de un empacho de vanguardismo, donde "la articulación de los espacios dificulta la circulación interior del servicio".
Y efectivamente, como si de una premonición se tratara, meses más tarde echa el cerrojo con unas deudas que superan los 2 millones de euros. Ya pueden deducir, aunque no sean entendidos en el arte, el derroche de todo que alli se dio: spa con sauna, piscina climatizada, cabina de hielo... hasta esculturas cedidas por el Museo de Ursi para que no faltara detalle.

Greta y Los Garbo fue un grupo musical que iniciaba su andadura en 1989, en Valladolid, llegando a los puestos más altos de la música con temas como "Hay noches que sueño", "Pienso tanto en ti",  "Quiero volar" o "Vuelvo a ti". 
Pero, como bien resume el crítico en la inauguración, y es una pena, para hacer funcionar bien un hotel no basta con ser famoso.

Para la sección "La Madeja" en "Diario Palentino" y Globedia.
Imagen: Orígenes

21 mayo 2015

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Suele decirse que "de raza le viene al galgo", expresión que utilizamos con frecuencia para justificar las buenas o malas andanzas de los hijos. En este caso, de los antepasados como Gaspar Bravo Ramírez, que pasó a la posteridad como Gaspar Bravo de Sobremonte; nacido a principios del siglo XVII en San Cristóbal del Monte, pueblo de Valderredible, próximo al nuestro de Navas, municipio de Aguilar de Campoo, (antes Campo de Navas, según consta en las anotaciones del libro de Montería de Alfonso XI) y que desapareció de los mapas y casi de la memoria en 1970.


Resulta que doce años más tarde, en 1982, llegó un repoblador nuevo, José Javier Rico que, aunque es consciente de que la vida aquí no es fácil, decide comenzar a vivirla allí mismo, a dos kilómetros de Villanueva de Henares, donde nada le auspiciaba de bueno. Un pueblo abandonado que ha dejado de salir en los libros, con un panorama desolador en el entorno, sin carretera, sin servicios… De aquello que en otro tiempo fue una acogedora y reducida iglesia románica, solo queda una espadaña mocha y en dudoso equilibrio, a punto de caer, olvidada por la iglesia, olvidada por quienes recuperan y promocionan el románico norte, con claros indicios de haber sido saqueada su piedra. Y otro tanto sucede con la necrópolis de tumbas excavadas en la roca, siete tumbas antropomorfas tapadas por los muros que se han ido cayendo y un sarcófago de idénticas características utilizado como abrevadero.

Si se fijan, no siempre se cumple ese adagio que hacemos quienes lo denunciamos, arguyendo que el grito no sirve para nada cuando se grita desde lejos, cuando hay poca gente. Uno sólo era Javier Rico, todo estaba en su contra y no se vino abajo por eso. Mientras faenaba en su granja, mientras formaba una familia, se le ocurrió la idea de poner su situación en conocimiento del Procurador del Común, después de 20 años solicitando a su municipio que volviera los ojos hacia aquel camino por donde transitaban a diario, aquel pueblo que ya no contaba para nadie a ningún efecto. Y mira tú por donde, una figura de la Administración se empapó de la historia y el caso llegaba a los juzgados que obligan al ayuntamiento de Aguilar a pavimentar el camino de acceso a Navas de Sobremonte. Las medidas judiciales se aplicarán al margen de la decisión que tome el Ayuntamiento. Camino abierto para otras pedanías amenazadas por lo mismo.

Para la sección "La Madeja", en Diario Palentino y Globedia
Imagen: Orígenes

15 mayo 2015

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Pero afloran también, en medio de esa soledad que respira el cronista, notas y aplausos de quienes te comprenden, de quienes perdonan tus despistes o las atribuciones que te tomaste para denunciar algún espinoso asunto; de aquellos que participan de la maravillosa sensación que nos regala esta montaña.


"Mis orígenes -me escribe Rosa- son mitad vasco, cuarto de cántabro y cuarto de gallego. Pero desde que por primera vez contemplé e interpreté lo que veía, Palencia y, en especial, La Montaña Palentina, me sedujo, fue un flechazo de esos que te enmudecen y te trastornan de tal manera que, en cuanto tienes un momento, haces lo posible por escaparte y volver a sentir ese vuelco en el corazón. Gracias, gracias por mantener este sentimiento y la tradición a flor de piel y viva con esta página."

No suelo recibir muchas cartas de estas que te levantan el ánimo y te empujan a seguir por encima de mentideros y desagradecidos, que los hay por desgracia a montones, que viven enquistados en su universo,  que se incomodan porque a los demás les preocupe lo que sucede en los pequeños pueblos, ahora más amenazados que nunca por ese gusano de la despoblación al que nadie acierta a poner freno.

En realidad, estos gestos te aúpan a ese lugar desde donde cada semana le haces un guiño a quienes te valoran en las redes para que no se pierdan detalle de cuanto pregonamos hasta la saciedad como la más bella canción de la naturaleza.

Y parece hasta lógico que a nosotros nos entusiasme lo que vemos, lo que remiramos... que a nosotros cualquier pequeño detalle nos embelese y nos divierta, y la sensación de placidez aumenta cuando otros ojos se sienten atrapados por lo mismo, conscientes de lo bueno que abunda y que disfrutan en sus comunidades, y es entonces cuando se te enciende ahí una bombilla que te reconforta, que satisface con creces tu entrega a esta causa, que te pide que sigas aunque a veces, ante la indiferencia de los demás, ante la pasividad de los tuyos, lo dejarías todo hasta que todo se vaya consumiendo, cosa que ocurrirá de cualquier forma más temprano que tarde.

Para la sección "La Madeja" en "Diario Palentino" y "Globedia".
Imagen: @Orígenes, Patio Museo Piedad Isla.

08 mayo 2015

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Así como en La Olmeda fue fundamental la intervención de Javier Cortés, un nombre desconocido por la gran mayoría de los palentinos, en la Cueva de los Franceses fue capital la voz de Luciano Huidobro, hijo predilecto de Villadiego y autor de "Breve historia y descripción de la Muy leal villa de Aguilar de Campoo".


Aunque reconoce el autor que su localidad natal no puede alegar un antiguo abolengo como Amaya o Sasamón, fue baluarte para ensanchar los límites de Castilla, gracias al Conde Diego García de Porcelos que saliendo de las escabrosidades de Brañosera ocupó la parte llana del Campo de Treviño.

Entre las reseñas que el autor hace en su alocución del día 17 de agosto de 1953, recuerda a las gentes que huyendo de la invasión agarena vuelven a las montañas y tomando de nuevo herramientas como la esteva, el cayado y la podadera, se implican para obtener pan, queso, vino y miel. Resulta que estudiando los antiguos diplomas de San Pedro de Arlanza, el historiador encuentra un capítulo donde Villadiego tributaba con doce panales de miel anualmente, lo que induce a considerar la abundancia de colmenas en un terreno donde abunda el espino y las flores.

Huidobro nos descubre la importancia de Villadiego, que fue cabeza de merindad de 95 lugares y tuvo tan acreditada feria que allí acudían para comprar ganados gentes venidas de los montes de Oca.

Explica con gracejo el origen del dicho extendido por España y América de "Tomar las de Villadiego", mención que aparece ya en obras clásicas como "La Celestina", de Rojas y "El Quijote", de Cervantes. Entre todas las versiones, la que parece albergar algún fundamento histórico es aquella donde se relaciona el dicho con la existencia de ciertas calzas que se confeccionaban en Villadiego y que se utilizarían para huir por temor o persecución de una localidad, una costumbre que se hizo hábito en los tiempos del Rey San Fernando.

Pero lo que contribuyó más a su propagación fue la décima del artista burgalés Abelenda, en la que se representa a un ángel libertador que ordena a San Pedro que se calce presto para salir de prisión. El apóstol, con tanta prisa, en vez de tomar sus calzas, tomó las del soldado Villadiego.

Para la sección "La Madeja" en "Diario Palentino" y Globedia.
Imagen: Arco de la cárcel de Villadiego, por por Mi65 en la Wikipedia

01 mayo 2015

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Uno procura cuidarse para que no le duelan tantos males como acechan al mundo, tantos sindromes como atacan al cuerpo. Leo que Angelina Jolie se ha extirpado los ovarios para evitar el cáncer. ¿Se extirpará el cerebro para evitar el alzheimer? Vamos a ver cómo hilo ésto para que me entiendan.


La vida es un segundo. Quiero decir que todo pasa en un momento y uno suele morir de lo que no pensaba. Uno lo va sintiendo en la muerte de los más cercanos. A mi me arreó un buen golpe la inesperada marcha de José Luis de Mier, ahora hace un año. Miro a través de la memoria y me viene de sopetón sobre los ojos un valle entero de esperanza. Tenía toda la ilusión puesta en aquella casa. Qué digo casa, aquello es un palacio. Ya de entrada, desde el atrio superior, uno se asoma a una especie de patio de vecinos y en la pared de una de las salas llama la atención una ventana ciega, con sus contraventanas de madera que, al abrirlas, nos muestras un libro de Palencia. Porque Palencia era su anhelo. La montaña palentina lo fue todo para un hombre movido siempre entre leyes y despachos de su Cataluñá de adopción.

Hace unos días se marchaba Claudio Prieto, un gran artista, a cuyo entierro no acudieron quienes luego le colocarán placas y lecturas impresionantes en las calles de algún pueblo. Esto no me sorprende, porque tampoco en vida le aplaudieron.

De improviso también se fue José María Hernández, impulsor de la Senda de Ursi, a quien el grupo Muriel le dedica la escultura "el árbol para sueños", cuya insuguración tendrá lugar el proximo jueves en Villabellaco, (aprovecho la ocasión para agradecer la invitación que me llega de los promotores para asistir al acto).

Estos y tantos otros como se fueron antes, recuerdo a Raquel Cuevas en aquel refugio tan especial de la Venta Urnaneja; a Piedad Isla, en su casa cuartel de las reliquias... Recuerdo a tantas gentes. Gentes que hicieron una costumbre de vivir en la zona más alta, alejados del lujo, olvidados por la política de los gestores que pensaron que como la vida era tan breve y ellos tan pocos para proporcionarles votos, no merecía la pena gastarse nada en mejorar su estado. No leyeron nunca a Galeano, otro imprescindible que nos dejaba hace unos días y que siempre nos tuvo en su pensamiento: "mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo".

De la sección "La Madeja", para "Diario Palentino" y Globedia.
Imagen: @Gonzalo Alcalde Crespo, el Caracol del tiempo en la senda de "Ursi".

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