domingo, 28 de abril de 2013

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Las antiguas vías de comunicación (III)
Miguel Vicente Basterra Adán

Se debe de advertir también que este Camino real tenía la alternativa de continuar desde río las Casas por el arroyo de Camasobres, atravesar el paso de las peñas de la Hoz hasta el puerto de Piedraslenguas y, desde allí, descender faldeando la ladera derecha del río Bullón para adentrarse en Liébana, o bien trasponer por la Cruz de Cabezuela hacia el valle de Polaciones [26]. Sin embargo, ambas alternativas se veían obstaculizadas en el mencionado hocino durante las crecidas del río de Camasobres [27].


  • b) Las variaciones posteriores

La primera variación significativa de esta ruta se llevó a cabo en la alta Edad Media, como consecuencia de la edificación de un puente en Cervera de Pisuerga [28], la construcción o, llegado el caso, la consolidación del puente de San Salvador de Cantamuda en el siglo XIII [29], así como por la erección de otros dos viaductos contiguos a otras tantas ventas de las que se hablará a continuación: la venta u hospital de Santa Lucía (Fig.8) [30] y la venta de Santiago (o urbaneja) [31]. Aquellos viaductos permitieron salvar el escollo que representaban para las comunicaciones los cauces fluviales del río Pisuerga y sus dos afluentes, los ríos de Castillería y de Areños. Con ello, se logró variar el trazado del Camino real hacia la margen izquierda del río Pisuerga, más favorable para las comunicaciones.

Este nuevo itinerario por la margen opuesta del río podría dividirse en tres tramos. El primero de ellos abarcaba el trecho entre Cervera de Pisuerga y la desembocadura del río de Castillería. al construirse el puente sobre el río Pisuerga en Cervera y el puente sobre el arroyo de Castillería, se evitó el vado de estos ríos, tan dificultoso en determinadas épocas del año, a la vez que se posibilitó una ruta permanente desde Cervera a través del alto de las Matas, eludiendo el trazado antiguo, que circunvalaba, siguiendo el río Pisuerga, por el meandro y angostura de la requejada. El nuevo itinerario, aunque más pendiente, resultaba mucho más corto que el anterior. Primaron, pues, los criterios de brevedad o economía de tiempo y distancia [32].

El segundo tramo de este nuevo trazado del Camino real por la margen izquierda del río Pisuerga es el comprendido entre la desembocadura de dos de sus afluentes: el río de Castillería y el río areños. En este tramo, generalmente en las encrucijadas de caminos, fueron erigidas ventas u hospitales durante la alta Edad Media. En estos edificios los viandantes hallaban albergue y, en situaciones meteorológicas adversas, refugio, así como la posibilidad de aprovisionamiento y de intercambio comercial.

La mayor parte de estas ventas u hospitales fueron hechura y propiedad de la 'Cofradía de la Letanía de los Doze Lugares de Pernía'. Ésta era una fraternidad laical surgida en la alta Edad Media [33] para el ejercicio de la caridad en la atención y el cuidado de los viandantes, con especial dedicación hacia los pobres. Ellos tenían reservados al menos dos asientos junto a la lumbre [34]. así se comprende que las ventas u hospitales fuesen titulados con el nombre de una advocación mariana o de un santo, e, incluso, que algunos de ellos tuviesen una capilla a su lado. Las ventas u hospitales se componían de un cobertizo, una amplia tenada, bodega y vivienda con dos plantas. El piso de arriba estaba ocupado por unos camastros con jergones de paja de centeno. aditamento propio de estas ventas era un ‘campanillo’ que se hacía sonar en las noches frías del invierno cuando azotaba la tormenta, para servir de guía a los viajeros [35].

La Cofradía de la Letanía obtenía sus recursos del arrendamiento del puerto de Las Cárdenas, así como de la explotación comercial de las ventas, confiada siempre a particulares [36]. Estas ganancias habían de revertir en la conservación de las ventas u hospitales, y en el mantenimiento y mejora de puentes y caminos. del nombre de esta Cofradía se deduce que su ámbito territorial eran los 'Doze Lugares de Pernía', correspondientes a la docena de localidades que configuran el actual municipio homónimo. Más aún, queremos pensar que el término 'Letanía' carece de cualquier acepción religiosa, para indicar únicamente retahíla, listado o yuxtaposición de localidades colindantes y que, manteniendo su autonomía y no formando parte de otra entidad administrativa superior y aglutinante, se constituían en una especie de anfictionía o mancomunidad, por su común emplazamiento en el alto valle del Pisuerga.

Por la administración sospechosa de los bienes y por la pérdida de los fines caritativos fundacionales, el obispo de León suprimió en el año 1778 esta cofradía, y anexionó sus hospitales al de Santa María Magdalena de Cervera del Pisuerga [37]. El cual, siete años antes había sido reconstruido a partir casi de sus ruinas por dª Ana Gil de la Vega, y en el año 1799 ampliaría su fachada con material proveniente de la ermita de San Juan de Quintanilla [38]. Este último hospital heredó también las cargas y obligaciones de la disuelta hermandad.

Tras el incendio del hospital de Santa María Magdalena, acaecido durante la dominación napoleónica, aquellas otras ventas u hospitales se desligaron totalmente, pasando a ser ermitas, bajo la titularidad de la advocación mariana o de los santos que en su día les dieron nombre, o bien simples establecimientos comerciales adquiridos y gestionados por particulares [39]. Distinta suerte tuvo el hospital de Cervera del Pisuerga, que, con la desamortización de los bienes eclesiásticos del año 1835, pasó a ser cárcel y, posteriormente, ayuntamiento de su localidad [40].

El primero de los albergues de ese tramo del Camino real fue la venta u hospital de Santa Lucía, perteneciente a la Cofradía de la Letanía [41]. Se situaba en la confluencia de los valles del río de Castillería y del río Pisuerga (Fig.8). Este albergue de Santa Lucía fue erigido junto al puente homónimo que sobre el río de Castillería, en su margen derecha y a pocos metros de su desembocadura en el río Pisuerga. La conservación de este viaducto era responsabilidad de la Cofradía de la Letanía y del concejo de Vañes, en igualdad de obligaciones [42].
Tras la abolición de la Cofradía de la Letanía, esta venta u hospital pasó a manos de particulares, quienes continuaron con su explotación comercial. Así aconteció hasta que en el año 1940 fue cubierta por las aguas del pantano de la requejada. aún hoy, cuando desciende significativamente el nivel del embalse se pueden apreciar sus ruinas, correspondientes a un único edificio de planta rectangular. Poco más arriba se situaba la venta u hospital de Santa Ana, también denominada venta del Esgovio, por corrupción del nombre del lugar donde se hallaba, esto es, el escobio (=angostura) del valle del río Pisuerga [43] .

Este albergue, «ques de la villa de Cervera» [44], se ubicaba en el término de Verdeña a modo de enclave. La venta u hospital de Santa Ana fue erigida en la encrucijada del Camino real con la ruta que unía Carracedo y Verdeña a través del vado del río Pisuerga, siendo éste el postrero itinerario de la anciana y última moradora de Carracedo [45]. A finales del siglo XVIII pasó a ser una ermita, la cual permaneció como lugar de culto hasta su decadencia y ruina, acaecida en la siguiente centuria. actualmente se aprecia el solar donde se hallaba, sito sobre un talud contiguo al borde de la carretera general.

La venta u hospital de San Bartolomé, perteneciente también a la Cofradía de la Letanía, se ubicaba en la entrada del Camino real en el término de San Salvador de Cantamuda [46]. Aunque mantuvo siempre su carácter benéfico, con el decurso del tiempo fue adquiriendo tintes cada vez más comerciales, hasta el punto de llegar a poseer varios molinos y fincas, y ser uno de los principales contribuyentes del erario concejil [47].

Una vez abolida la Cofradía de la Letanía, la venta u hospital de San Bartolomé pasó a manos de particulares, los cuales prosiguieron con su explotación hostelera hasta el día de hoy. Cuentan que la llamativa tonalidad de la tez o del cabello de una de sus venteras conllevó que el hostal adquiriese el apelativo de Venta de la Morena [48]. Con el paso del tiempo este sobrenombre se simplificó en venta Morena y excluyó definitivamente el nombre del apóstol.

Más arriba se hallaba la Venta u hospital de Santiago, igualmente denominada Venta Urbaneja. Este albergue, propiedad también de la Cofradía de la Letanía, se ubicaba en la margen derecha del río Pisuerga, junto a la desembocadura del río areños, su afluente. Su situación no podía ser mejor, ya que se erigió próxima a un puente sobre el río Pisuerga cuyo mantenimiento correspondía a esa institución eclesiástica, y al pie de la encrucijada del Camino real con un ramal que, ascendiendo paralelo al río Pisuerga, se encontraba en la localidad de San Juan de Redondo con la ruta de las Tres Vertientes, de la que se hablará más adelante.


Tras la disolución de la Cofradía de la Letanía, la venta de Santiago pasó a convertirse en ermita o 'santuario', en el que se rindió culto a este apóstol hasta su decadencia y ruina definitiva, acaecida un siglo más tarde. actualmente se puede apreciar el solar donde se hallaba, y deducir la forma rectangular de su planta [49]. Mientras que este infortunio acontecía a la antigua Venta de Santiago, a su lado fueron construyéndose una serie de edificios, que hicieron suyo el nombre de Venta Urbaneja, y en los que sus propietarios prosiguieron, hasta tiempos muy recientes, con la actividad comercial de la anterior venta.

A estos albergues situados a la vera del Camino real habría que añadir el hospital de la Concepción, ubicado dentro del casco urbano de San Salvador de Cantamuda. El cual fue erigido y dotado por el canónigo diego de Colmenares, y mantenido también con el aporte de los vecinos de esa localidad[50]. Este eclesiástico vivió en la primera mitad del siglo XVI [51], por lo que, obviamente, habría que datar la construcción del albergue también en esa misma época. El hospital de la Concepción desempeñó su cometido caritativo hasta su incendio y destrucción por el ejército imperial francés durante la Guerra de la Independencia. actualmente no se conserva ningún vestigio de este hospital, por lo que su ubicación es conocida sólo por tradición oral.

El tercer tramo del nuevo trayecto del Camino real es el comprendido entre la desembocadura del río areños y el collado de Sierras Albas. El traslado permanente del Camino real a la margen izquierda del río areños, más llana y favorable para el tránsito, fue posible por la construcción del puente contiguo a la venta de Santiago (o urbaneja), que evitaba el vado del río Pisuerga, peligroso en épocas de crecidas. Esta alteración del Camino real fue, sin duda, uno de los motivos principales de la despoblación de Caminos y del paulatino desarrollo de Areños [52].

El Camino real del río Pisuerga, como se ha dicho, dejaba las tierras pernianas y entraba en la comarca lebaniega por el collado de Sierras Albas. Allí la Cofradía de la Letanía erigió la venta u hospital de nuestra Señora de las nieves para posibilitar albergue y, en circunstancias climatológicas adversas, también resguardo a quienes transitaban por aquella vía de comunicación entre la meseta y la cornisa cantábrica [53]. Este alojamiento fue construido junto al Camino real, en la vertiente sur del collado y a escasa distancia de su cumbre. Actualmente se pueden observar sus vestigios sobre el terreno, y adivinar que corresponden a un único edificio de planta cuadrangular dividido internamente en diversas estancias. Así mismo, habría que citar la Venta u hospital de Cantalaguarda, cuyo nombre bien pudo ser una corrupción de 'el ángel de la Guarda'. Se hallaba en el término de Valdeprado, «a la parte oriental del puerto de Cantalaguarda ó de Piedraslenguas, donde se encuentran dos parages de donde salen dos caminos, uno carretero que por el pueblo de Lamedo va á juntarse con el que sale de Polaciones por el sitio de Cabezuela, y el otro de herradura que por Buyezo se une también al de Polaciones» [54]. Este hospital, al igual que los anteriores, comenzó su decadencia, abandono y ruina en el siglo XIX, como consecuencia de la construcción de las actuales carreteras, así como por competencia comercial que supuso la edificación de las ventas de Pepín y de Cortes en sus proximidades.

En la actualidad se aprecia el relieve de lo que fue la planta de la Venta y hospital de Cantalaguarda sobre un prado, sito junto a la carretera general que se dirige hacia Polaciones y a escasos metros del límite con la provincia de Palencia [55].

Se puede, pues, presuponer claramente el trazado del Camino real por la ribera derecha del río Pisuerga, lo cual se justifica por la disposición lineal de localidades a lo largo de esa margen: el antiguo Arbejal, Villanueva de Vañes, el antiguo Vañes, (Carracedo), San Salvador de Cantamuda, El Campo, Caminos, río las Casas (=¿antiguo areños?) y Casavegas. Así mismo, se puede deducir un trayecto posterior del Camino real por la ribera opuesta del río Pisuerga, jalonado por las Ventas u hospitales de Santa Lucía, Santa Ana, San Bartolomé, Santiago y nuestra Señora de las nieves.

Finalmente, se puede confirmar que el traslado del Camino real al lado izquierdo del valle del río Pisuerga, más proclive para las comunicaciones, se realizó al término de la Edad Media. Las razones que se aducen para justificar esta datación son: 
  • a) la construcción de viaductos sobre el río Pisuerga y sus afluentes acaecida durante esos siglos; 
  • b) la delineación a finales del siglo XIII del cordel cerverano para la trashumancia del ganado lanar, que coincide con el trazado del Camino real por el alto de las Matas y la ribera izquierda del río [56]
  • c) la despoblación de la localidad de Caminos, acaecida antes de la segunda mitad del siglo XIV, y, quizá, el traslado del núcleo principal de población de río las Casas al lugar que actualmente ocupa la localidad de areños [57];  
  • d) la constitución de la ‘Cofradía de la Letanía de los doze Lugares de Pernía’ en el siglo XV [58], que edificó albergues junto a este nuevo trazado del Camino real y se comprometió con la conservación de los puentes contiguos a las ventas y hospitales de Santiago y de Santa Lucía, este último en colaboración con el concejo de Vañes.

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[26] «En la parte oriental del puerto de Piedras-lenguas se encuentran 2 parages de que salen 2 caminos, uno carretero que por el pueblo de Lamedo va á juntarse con el que sale de Polaciones por el sitio de Cabezuela, y el otro carretero que por Buyezo se une también al de Polaciones» (Madoz, P., o. c. (Santander), p 168).

[27] En el año 1829 se afirma que en Camasobres «hay un camino de carro y de bastante tránsito para el valle de Polaciones, pasando por Piedraslenguas, en cuyo intermedio hay una Hoz que se titula así, y es entre dos peñas muy altas, sin otra extensión que la del mismo camino y riachuelo, que cuando toma incremento rebosa sobre él» (MIñano Y BEdoYa, S., o. c., p. 47).

[28] Carecemos de datos sobre este viaducto, aunque fácilmente se podría intuir el lugar y la época de su construcción. Este viaducto, muy probablemente, fue edificado en el lugar que hoy ocupa el puente de la carretera CL-212, sito junto a la Peña Barrio. Las razones que aducimos para suponer esta ubicación son: a) éste sería el mejor punto de conexión entre el núcleo urbano de Cervera y el arrabal de Santa Cecilia, situado al otro lado del río; b) en sus proximidades se halla un pago denominado La Barbacana, un término que, según el diccionario de la real academia Española, puede designar también una obra avanzada y aislada que defiende cabezas de puente; y c) es un lugar favorable para la construcción de un viaducto, puesto que en ese sitio el cauce del Pisuerga se estrecha y sus riberas se hacen más altas y escarpadas. así mismo, se puede suponer que la construcción del mencionado viaducto se realizó también tras la repoblación y la erección de localidades, que, como ya se ha indicado, aconteció en los primeros tiempos de la reconquista. El dato que orienta en esta dirección es que en las proximidades del lugar que referimos existe una localidad denominada Vado. El nombre de esta población presupone la ausencia en sus cercanías de viaductos sobre el cauce fluvial en el momento de la creación del núcleo urbano. no tiene sentido el establecimiento de un vado de un río en las proximidades de un puente. Con otras palabras, la construcción del puente debe ser, por lógica, posterior a la constitución de la población de Vado y, por tanto, en cierto modo contemporánea a los otros viaductos mencionados en este estudio.

[29] El puente de San Salvador de Cantamuda fue realizado en el siglo XIII «para reemplazar otro más antiguo. Barrio y Mier, en el varias veces citado romance tradicional de La Venganza del conde nos dice: «al atravesar un puente, / que al pueblo guiaba». Y como los hechos relatados en el romance ocurrieron al comienzo del siglo XI, esta cita confirmaría la existencia de un puente anterior al actual. Cabe preguntarse ahora, en qué época se edificó el primitivo. […] quedarían por tanto dos posibilidades: que el puente primitivo fuese construido en la época románica de la Edad Media o lo hubiese sido durante la dominación romana de la península. Pero es difícil imaginar que un puente construido en el medievo románico tuviera un periodo de vida tan corto que obligara a su reconstrucción total en el cercano siglo XIII […]. Como corolario de todo lo expuesto, nosotros opinamos que el primitivo puente sólo podía ser de construcción romana […]. Sin olvidar que en España una gran parte de los puentes medievales existentes son una reconstrucción parcial o total de puentes romanos» (ruESGa HErrEroS, L., Breve crónica..., pp. 81-82; cf. IdEM, Apuntes..., p. 17). Sin entrar en discusiones sobre cuestiones técnicas, sino ateniéndonos exclusivamente a razones circunstanciales, cabe pensar que el puente anterior al que perdura en la actualidad habría de ser posterior a la repoblación de aquella zona y, por ende, el surgir en ella de la mayor parte de las localidades que existen actualmente.

[30] Lat.: 42º 55’ 20” n; long.: 04º 29’ 18” W (aprox.) (=Puente de Santa Lucía).

[31] Lat.: 42º 58’ 40” n; long.: 04º 29’ 29” W (=Puente de Santiago o de urbaneja).

[32] El trazado por el alto de las Matas es anterior a la inauguración del embalse de la requejada en el año 1940; así lo atestiguan la tradición oral de los lugareños y el mapa realizado en 1932 por la dirección General del Instituto Geográfico Catastral y de Estadística de la república Española. Aún hoy se aprecia sobre el alto de las Matas que no existe coincidencia exacta entre la
carretera actual y este camino más antiguo.

[33] En el documento de disolución de la Cofradía y de cesión de sus ventas u hospitales al hospital de Santa María Magdalena de Cervera del Pisuerga se afirma que su fundación se llevó a cabo por «un privilegio del rey don Juan [I de Castilla] del 15 de septiembre de la Era de 1417 [=1379 d. C.], como lo prevenido en las ordenanzas de los 12 pueblos hecha en 18 de octubre de 1512 y aprobadas en 8 de mayo de 1545, y de la concordia celebrada en 1542 entre el cura beneficiado de San Bernabé de aruz y Letanía de Pernía, aprobado por el delegado apostólico» (Documento de disolución de la Cofradía y de cesión de sus ventas u hospitales al hospital de Santa María Magdalena de Cervera del Pisuerga. archivo Parroquial de Cervera de Pisuerga (actualmente depositado en archivo diocesano de Palencia). Sección: Legajos: «Eclesiásticos de la hermandad de la Pernía y otros papeles (1554-1758)», número 6).

[34] Cf. Fernández Gutiérrez, D., Apuntes palentinos. Cervera de Pisuerga. Palencia 1983, p. 23; Ruesga Herreros, L., Apuntes…, pp. 61-62). P. Madoz afirma en el año 1861: «En los puertos de Cantalaguarda [o de Piedraslenguas], Sierras-albas y arioz [(Sic), =arauz], hubo hasta fines del siglo pasado casas o ventas para refugio de los pasageros, de los que sólo quedan señales de su existencia. Hubo en Pernía una institución con el nombre de Hermandad, que tenía por objeto cuidar de los pasos de estos tres puertos, de las casas que había en ellos, y de las que tenía establecidas por los caminos y puentes de Pernía» (o. c. (Santander), p. 168).

[35] Cf. Alcalde Crespo, G., La Montaña Palentina. IV. Fuentes Carrionas y la Peña. Palencia 1982, p. 29.

[36] Cf. Ibidem.

[37] Cf. Documento de disolución de la Cofradía…; FErnándEz GuTIérrEz, d., o. c., p. 23.

[38] Cf. Fernández Gutiérrez, D., o. c., p. 23.

[39] Cf. Ibidem. «Pero un obispo de León dicen la disolvió agregando sus rentas al hospital de Cervera, desde cuya fecha fue en decadencia el cuidado de los puertos y ventas, hasta llegar al completo abandono» (Madoz, P., o. c. (Santander), p. 168).

[40[ Cf. FErnándEz GuTIérrEz, d., o. c., p. 23.

[41] Lat.: 42° 55' 21" n; long.: 04° 29' 22" W. En el diccionario de P. Madoz se dice de esta ermita: «Santa Lucía: santuario en la provincia de Palencia, partido judicial de Cervera de Pisuerga y situada al norte de Bañes 150 pasos, de cuya jurisdicción depende» (o. c., (Palencia), p. 117).

[42] Cf. Marqués de La Ensenada, Respuestas Generales del año 1752 al Catastro del Término de la Letanía de Pernía. Respuesta a la pregunta nº 25.

[43] Lat.: 42° 56' 35" n, Long.: 04° 29' 17" W. Sospechamos que el casar que se aprecia sobre el terreno corresponde a dicha venta por varias razones: a) Se sitúa en un pago denominado Santa Ana, que está junto al escobio del valle alto del río Pisuerga. Se ha de tener en cuenta que, según el Diccionario de la Real Academia Española, ‘Escobio’ en asturias, Cantabria y León es una «angostura, hoz, garganta o paso estrecho en una montaña o en un río»; b) Coincide con lo indicado en el mapa de Tomás López, que sitúa la venta del Escobio junto al Camino real. ahora bien, este cartógrafo la ubicaba, erróneamente, en la margen opuesta del río. Esta equivocación se demuestra por un documento del año 1604, por el que el concejo de San Salvador de Cantamuda autoriza el paso del ganado de la venta del Escobio por el puente de esa localidad para que pueda pastar en Carracedo (cf. Pérez Mier, L., Pérez Francisco, L., «ordenanzas antiguas de San Salvador de Cantamuda»: PITTM, 21 (1961), p. 170). Es notorio que el mapa de Tomás López es, a veces, impreciso o erróneo; c) Se sitúa junto a la encrucijada del Camino real con el que unía Carracedo con Verdeña, siendo éste último el itinerario que siguió la anciana y última moradora de Carracedo hacia Verdeña: «Junto al prado del Esgovio / pasa a través del Pisuerga, / y en la ermita de Santa ana / con fe y desconsuelo reza. / a costa de gran esfuerzo / va subiendo alta cuesta / y en extremo fatigada / a las Concejadas llega.» (GonzáLEz LaMadrId, a., art. cit., p. 175); d) Se ubica junto al Camino real, al igual que ocurría con las ventas de Santa Lucía, San Bartolomé, Santiago y nuestra Señora de las nieves; y e) Se halla en un lugar resguardado de los vientos que azotan el valle, especialmente en su escobio, y en las proximidades de un manantial.

[44] Cf. PérezMier, L. - Pérez Francisco, L., art. cit., pp. 170-171; Prado Moura, á. dE, Gobierno y administración de la villa de Cervera desde el siglo XVI al XIX. Palencia 1987, pp. 63 y 110.

[45] Cf. nota nº 43, apartado c.

[46] Se debe señalar que L. Pérez Mier y L. Pérez Francisco identificaron la anteriormente referida venta del Esgovio con la de San Bartolomé, esto es, la actual venta Morena (cf. art. cit., pp. 170-171). a nuestro juicio esta identificación es errónea; nuestra opinión se sustenta en lo dicho anteriormente (cf. nota nº 43) y también en algunas incongruencias que se aprecian en el comentario de estos autores. Ellos afirmaron en su artículo que el concejo de San Salvador de Cantamuda elegía el ventero de San Bartolomé, el cual, a su vez, contribuía grandemente al erario público de esa localidad; mientras que también refirieron de la venta del Esgovio «ques de la villa de Cervera».
Más aún, el concejo de San Salvador en 1604 permitió al ventero del Esgovio, «por le hacer buena vezindad», que su ganado accediese a través del puente de esa localidad a los pastos de Carracedo; si la venta de Santa ana hubiese estado en el término de San Salvador, el ventero del Esgovio no habría realizado esa demanda.

[47] Cf. Pérez Mier, L., Pérez Francisco, L., art. cit., pp. 141.170-171; cf. Marqués de La Ensenada, Respuestas Generales del año 1751 al Catastro de San Salvador de Cantamuda. respuesta a la pregunta nº 29.

[48] GonzáLEz LaMadrId, a., art. cit., p. 175, en donde aparece la expresión ‘venta de la Morena’.

[49] Lat.: 42° 58' 47" n; long.: 04° 29' 33" W. Los restos que aparecen sobre el terreno en ese lugar corresponden a la venta de Santiago porque así lo testimonia la tradición oral, y porque: a) Hasta mediados del siglo XX se celebraba una romería y fiesta en ese lugar con ocasión de la festividad de Santiago; b) La referencia dada por Matías Barrio y Mier en su obra La venganza del conde; en ella, describiendo la comarca a modo de recorrido visual desde la cima de la peña de Tremaya, se dice: «Más al sur San Salvador, / y a su inmediación Lebanza; / El Campo al lado, y no lejos / de Santiago la explanada; / donde se alza el santuario / del viejo patrón de España / primero que hubo en Pernía, / después de reconquistada» (GonzáLEz LaMadrId, a., art. cit., pp. 163-164); c) Matías Barrio Mier presenta esta ermita como un santuario cuyo origen se remontaría al siglo IX. Sin embargo, a nuestro juicio es cuestionable su datación en ese tiempo y su carácter de «santuario», puesto que no existen testimonios documentales de ello. Más aún, desde el punto de vista eclesiástico, «santuario» es toda iglesia destino de peregrinaciones. Los santuarios generalmente se sitúan en lugares donde algún santo realizó hechos portentosos o significativos, o bien guardan alguna reliquia suya o su cuerpo. otras veces se construían en altozanos, en un esfuerzo de 'encuentro' con dios (que, según la cosmovisión de aquella época, estaba 'arriba', en el 'cielo') o también con la intención de evocar y reconocer la soberanía divina sobre la tierra, o bien se edificaban en lugares de singular belleza. Sin embargo, no es susceptible de pensar que el así llamado «Santuario de Santiago» albergase ninguna reliquia de ese apóstol. además, sorprende que se situase en una comarca hasta poco tiempo antes, por fronteriza con los musulmanes, hostil. Y, finalmente, sería también chocante que se edificase en una encrucijada de caminos. Para justificar la relación del puente con la Cofradía de la Letanía, cf. Marqués de La Ensenada, Respuestas Generales del año 1752 al Catastro del 'Termino de la Letanía de Pernía. Respuesta a la pregunta nº 25.

[50] Lat.: 42° 57' 58" n; long.: 04° 29' 44" W. «En esta villa solo ay una casa que sirve de hospital, y dejo para este fin don diego de Colmenares, canonigo que fue de ella, con su oratorio, una huerta hecha prado de yerba y un prado de lo mismo, que vale de renta a el año diez y ocho reales de vellón, cuia casa hospital solo sirve de recoger algun pobre y, si viene enfermo, se pide limosna por el pueblo para mantenerle por no tener otra que la expresada de diez y ocho reales ni a una persona que viva en el ospital por haver casas de sobra en esta poblacion» (Marqués de La Ensenada, Respuestas Generales del año 1752 al Catastro San Salvador de Cantamuda. Respuesta a la pregunta nº 30). Matías Barrio y Mier escribiría posteriormente: «También por aquel entonces [=siglo XVI] / fundó para más honrarla / el hospital que en la villa / de la Concepción llamaban, / el buen Diego Colmenares, / que en la colegiata estaba / de canónico, mas hoy / no queda de su obra nada.» (GonzáLEz LaMadrId, a., art. cit., p. 170).

[51] Cf. nota nº 50; Provanza del derecho de Patronazgo que el obispo [de Palencia] tiene en el condado y iglesias de Pernia del año 1563. archivo de la Catedral de Palencia; armario II, legajo V, documento 241.

[52] Quizá la subsistencia y el crecimiento de areños hubiesen sido consecuencia de un desplazamiento de su núcleo urbano principal, desde río las Casas a su actual emplazamiento en la margen izquierda del río, o, dicho de otro modo, por haberse resituado junto a la nueva variante del Camino real (cf. nota nº 23).

[53] Lat.: 43° 02' 26" n; long.: 04° 31' 37" W. «Sólo ay un hospital en el término de este lugar propio de la Letanía de Pernía, sito en lo alto de Sierras albas, distante de este pueblo tres quartos de legua, en que asiste un pobre los tres meses de verano para recoger alguno si biene a él; cuia renta se reduze a dos carros y medio de yerva, y en los nueve meses restantes no asiste en él persona alguna mediante hallarse en lo más áspero y fragoso de la montaña» (Marqués de La Ensenada, Respuestas Generales del año 1752 al Catastro de Camasobres. Respuesta a la pregunta nº 30).

[54] Cf. notas nos 26 y 27.

[55] Lat.: 43° 03' 35" n; long.: 04° 27' 46" W.

[56] El mapa anteriormente mencionado de la dirección General del Instituto Geográfico Catastral y de Estadística de la república Española del año 1932, anterior, por tanto, a la construcción del pantano de la requejada, ubica el así llamado Cordel Cerverano en esa margen fluvial y atravesando el puerto de las Matas.

[57] Cf. notas nos 20, 23 y 52.

[58] Cf. nota nº 33.

viernes, 26 de abril de 2013

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Con el soniquete de fondo de la última pelea entre el consejero de la presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez y el procurador socialista José Ignacio Martín Benito, con motivo de una pregunta sobre la despoblación en Soria, quiero adentrarme en los próximos artículos en esa historia sobre la que todos preguntamos en silencio, palabra "tabú" a la que recurrimos infinidad de veces, estudio que no encuentra la hoja de ruta adecuada, lo que motiva, sin duda, tanta diatriba y desconcierto.


Es evidente que los políticos no han cumplido con su agenda y sólo los que sobreviven en estos pueblos apartados, saben lo que significa de verdad vivir bajo ese anuncio que los condena sin remedio al final de sus días. Y no por ellos, verdad, que el hombre pasa, como cantó Serrat por boca de Machado, y siempre confía en que vengan otros a transitar por esos huertos que él regó, o por estos caminos que él anduvo...

Ni la Iglesia ha podido dar servicio a estos cristianos viejos porque hay muchas parroquias y menos sacerdotes que nunca.

Después de tanta depresión y de propuestas como aquella que habla de reestructurar nuestra Comunidad mediante "demarcaciones supramunicipales y subregionales", o para entendernos mejor, de agruparse y compartir servicios, pues uno se va alejando por ese camino abierto, mientras pasan los días y nunca llegan las consabidas fórmulas que renueven el aire de los pueblos.

Palabras bonitas, memorables recuerdos, tradiciones y cantos a la naturaleza espléndida bajo la que aprendimos a valorar que las soluciones no llegarán de niguna Corte Suprema, porque ahora los políticos están entretenidos en dar cuenta de sus malas cuentas, sino de nuestro propio esfuerzo, de considerar una nueva repoblación, de unir nuestras fuerzas, no por cuestión de nombrar alcaldes en un punto, ni porque un pueblo sea más importante porque es cabeza de partido, sino porque en eso sí llevan toda la razón quienes lo ponen por motivo: O nos unimos, o nos desfragmentamos sin remedio. Decía el fabulista Jean de La Fontaine: "Cualquier poder, si no se basa en la unión, es débil", y basta con echar una mirada a nuestro alrededor para darse cuenta.

Imágen: @Pumar59

domingo, 21 de abril de 2013

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Las antiguas vías de comunicación (II)
  • Miguel Vicente Basterra Adán


El valle del río Pisuerga fue, sin duda, una de las principales vías de comunicación que entrelazaba la Meseta con Liébana y Polaciones. Inicialmente la ribera derecha de su cauce fue lugar favorable para el trazado de un Camino real, que, partiendo desde Cervera de Pisuerga, continuaba por estas tierras hasta alcanzar los mencionados valles cantábricos. Hay quien retrotrae la génesis de esta ruta incluso a la época de la dominación romana [4].
  • a) El trayecto originario
El ramo del Camino real aquí considerado parte de Cervera de Pisuerga.
Esta localidad surgió al resguardo de un castro allí erigido aprovechando la escarpada peña Barrio. Cervera fue en los albores de la reconquista originariamente capital del alfoz (territorium) del Condado de Liébana. En las afueras de la localidad existió un eremitorio rupestre datado en el siglo IX, llamado de San Vicente, aún hoy día se pueden apreciar las tumbas antropomórficas y otros vestigios de aquel cenobio. (Imagen publicada en nuestro blog "Curiosón).

Debido al paulatino aumento de población en Cervera de Pisuerga, hubo de construirse en el siglo X una fortaleza sobre el cerro contiguo, que, por ello, es denominado actualmente como pico del Castillo. Esta fortificación permaneció erigida hasta la pérdida de su valía defensiva en el siglo XVI. Su demolición permitió el aprovechamiento de las piedras de sus muros para la ampliación de la iglesia parroquial de la localidad, ubicada en las laderas de ese mismo cerro.

A ello se debe que el templo parroquial lleve por título “nuestra Señora del Castillo”. Cervera de Pisuerga fue lugar de residencia nobiliaria, destacando por su importancia los Condes de Siruela, una familia colateral de los Condestables de Castilla, establecida en 1405 en el castillo de Vallejera, junto al río ribera. Esta familia ejerció dominio señorial sobre toda la comarca hasta el siglo XIX. Igualmente habría que mencionar por su importancia los mayorazgos de la familia Mier y Gómez de Cossío. Cervera de Pisuerga fue durante siglos el centro de intercambio y aprovisionamiento entre las regiones ganaderas del norte y las agrícolas del sur [5].

El antiguo Camino real que, partiendo de Cervera de Pisuerga, se dirigía hacia la Cordillera hallaba primeramente la localidad de Arbejal. Esta población se erigió en su día [6] en la margen derecha del Pisuerga, en un pago junto al río denominado La Bárcena. El lugar en cuestión actualmente es llamado Los Casares[7]. Allí estuvo hasta su destrucción por una catástrofe acaecida en el año 1240 [8]; se comenta que fue una riada. Tras aquella tragedia, el pueblo se reedificó en el lugar que actualmente ocupa. La historia eclesiástica refiere también que arbejal fue durante siglos priorato de la bailía de Población de Campos de la orden hospitalaria de San Juan de Jerusalén (u orden de Malta)9. Así se explica la presencia de la cruz y otros motivos iconográficos de esta institución eclesiástica en el interior de su iglesia parroquial.

Para adentrarse en el alto valle del Pisuerga desde Arbejal, había que bordear la fortaleza cancerbera de Peñas Negras (Petras Nigras). Esta localidad, actualmente despoblada, se ubicaba entre dos crestones rocosos que se alzan sobre la cumbre de la cordillera homónima, y que hacían de ella un auténtico baluarte natural. Peñas Negras fue parte de un sistema defensivo que protegió las tierras cántabras de las peligrosas aceifas árabes durante los primeros siglos de la reconquista[10]. Por su importancia estratégica, Piedras Negras se constituyó en aquel tiempo en capital del alfoz (territorium) homónimo del Condado de Liébana, cuyo dominio abarcaba el valle del río Pisuerga que se abría tras esa localidad [11].

El progresivo avance de la reconquista iniciado a mediados del siglo IX supuso para aquella localidad la pérdida de su importancia estratégica y el comienzo de su declive. El paulatino alejamiento del peligro de incursiones árabes, conllevó también que su población se trasladase desde la cumbre de los farallones rocosos que la resguardaban al pie de los mismos, en su vertiente meridional. La constitución a finales del siglo XII de las merindades como entidades administrativas en detrimento de los antiguos condados acentuó su decadencia. Finalmente la Peste negra, que diezmó fuertemente aquella comarca en la segunda mitad del siglo XIV, conllevó su definitiva despoblación [12]. Una vez entrado en el alto valle del Pisuerga siguiendo el Camino real, la primera localidad que hallaba cualquier viandante a su vera era Villanueva del río o, si los tiempos hubiesen sido más recientes, encontraría trucado su nombre por el de Villanueva de Vañes [13]

La existencia de aquella localidad terminó la víspera de navidad del año 1934, al ser cubierta en ese día por las aguas del pantano de la requejada. El retablo de la que fue su parroquia de San Martín, trasladado y depositado en la iglesia San Pantaleón de Camasobres, es, sin duda, el mejor legado artístico y religioso heredado de aquella localidad. A continuación, siguiendo la ruta por la margen derecha del río Pisuerga, a la altura de la confluencia del río de Castillería, se hallaba Vañes [14]. Con la construcción de la presa de la requejada, esta localidad pudo haber padecido el idéntico y fatal destino que su pueblo hermano de Villanueva; sin embargo, Vañes pervivió gracias a su traslado y reconstrucción por encima del nivel del pantano realizados antes del llenado del embalse. Cuando el descenso del nivel de las aguas del pantano lo permite, aún hoy se pueden apreciar los casares de la primitiva localidad.


Siguiendo más adelante se hallaba un ramal del Camino real que se adentraba por un valle horadado por un afluente del río Pisuerga hasta hallar la localidad de Carracedo [15]. La existencia de esta localidad quedó circunscrita a la Edad Media, ya que desapareció a final de ese período de tiempo, muy probablemente por causa de la Peste negra. En 1908 Matías Barrio y Mier describió en romance las postreras vicisitudes de una anciana, última vecina de esa localidad, que conllevaron la anexión del término de Carracedo a la villa de Cervera de Pisuerga [16]. El único vestigio de Carracedo que se puede apreciar actualmente en aquel lugar es una ligera elevación sobre el terreno, que corresponde a la planta de lo que fue su iglesia parroquial de Santa Leocadia [17]; mientras que sus campanas fueron reubicadas –y aún suenan– en la parroquia de Estalaya. quizá la pila de agua bendita que ahora se halla dentro de la parroquia de Verdeña hubiese pertenecido también a la antigua iglesia de Carracedo [18]. Continuando paralelamente a la margen derecha del río Pisuerga, se llegaba por el Camino Real a la localidad de San Salvador de Cantamuda. El nombre de esta localidad evidencia su origen fronterizo, puesto que la sitúa enclavada en el ‘campo de muga (=confín, frontera)’ del reino cristiano en los albores de la reconquista (siglo VIII). San Salvador siempre tuvo un papel hegemónico respecto de las localidades colindantes por su privilegiada ubicación en el centro del alto valle del río Pisuerga. Los grandes legados artísticos de su antigua historia son la iglesia románica (siglo XII), el puente (siglo XIII) y el rollo (siglo XVI), siendo este último el símbolo de las competencias judiciales del obispo de Palencia sobre la villa. Desde San Salvador el Camino real proseguía hasta la localidad de El Campo [19] y, partiendo de nuevo desde allí y una vez franqueado el collado de la Yesta, llegaba a la localidad, actualmente despoblada, de Caminos. La denominación de esta localidad evidencia su originaria condición de encrucijada de vías de comunicación. de hecho, desde allí partía una ramificación del Camino real que, atravesando la localidad de Lores y ascendiendo por el collado de Tañuga, se unía en el valle del arauz con la ruta del río Carrión [20]. En la actualidad sólo se aprecian el solar y los arranques de los muros de su pequeña iglesia de San Julián, que perduró durante siglos convertida en ermita o santuario; por ello el pago donde se sitúa el despoblado es denominado actualmente San Julián de Caminos [21]. Los vestigios del templo se hallan sobre un talud sito al pie de la carretera general.

Partiendo desde Caminos y franqueando el collado de regüelle, se pasaba frente a la población de Areños. Y, continuando adelante, se llegaba a un barrio de esta última localidad llamado río las Casas. Este despoblado se halla en un paraje llamado actualmente El Cardil [22]. El origen en el tiempo de este barrio es incierto [23]. Sin embargo, se sabe que Areños y río las Casas fueron derruidos durante la Guerra de la Independencia [24] por las tropas imperiales, y también que, mientras que aquella localidad logró rehacerse tras la contienda, su barrio quedó para siempre asolado y yermo. En la actualidad no queda vestigio alguno de río las Casas sobre el terreno, puesto que las piedras de sus ruinas sirvieron para la reedificación de Areños una vez finalizada la guerra napoleónica. Ascendiendo por el Camino real desde río las Casas, el siguiente lugar habitado era y es Casavegas. Desde allí la ruta remontaba la cordillera buscando el paso favorable del collado de Sierras Albas, para entrar en la comarca de Liébana y, a continuación, adentrarse en ella siguiendo el discurrir de las aguas del río Vendejo. refiere la historia no tan lejana que este paso, en tanto puerta de acceso a Liébana, fue objeto de disputa bélica. durante los extremadamente fríos y nevados días del 21 al 23 de mayo de 1838, los ejércitos carlistas comandados por el Conde de Negri detuvieron a la armada liberal bajo el mando del general Latre [25].
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[4] De ser esto cierto, este tramo hubiese sido una variante de la vía romana Pisoraca-Iuliobriga-Costa Cantábrica, que «a partir de Cervera tiene en el curso alto del río Pisuerga su guía de tránsito.
A lo largo del valle de Pernía busca bien en Sierras albas, bien en Piedras Lenguas, los pasos de acceso a Liébana, que se verifican a lo largo del río Bullón, por Cabezón de Liébana, hasta Potes» y, desde esa localidad, continuar hasta el mar (cf. IGLESIaS GIL, J. M., Muñiz Castro, J.A., Las comunicaciones en la Cantabria romana. Santander 1992, p. 140).

[5] «Dichas funciones comerciales cimentadas en la proyección comunicacional de la villa definen el casco urbano de la misma y su evolución monumental. Así, el casco urbano actual viene determinado por un eje caminero asoportalado (calle Mayor) con dos arterias secundarias que lo ensancha a mitad del recorrido. En principio (siglos XII y XIII) los soportales, como en el denominado Barrio de arriba, estaban sostenidos por postes de madera a la manera leonesa, siendo su función primordial el dar abrigo a los comerciantes de los mercados, así como posibilitar la instalación de sus puestos. Más tarde, en el siglo XVI, la actividad comercial se hace fija, se abren las primeras tiendas y se regulariza la Plaza Mayor, viéndose la madera sustituida por columnas de piedra en apoyo de los soportales (algunos de ellos ostentan la fecha de 1667)» (Cano de Gardoqui, J. L., Cervera del Pisuerga. Iglesia de Santa María del Castillo. Palencia 1994, p. 7).

[6] Esta localidad, junto con Cervera del Pisuerga y Resoba son citadas en el pacto fundacional del Monasterio lebaniego de San Pedro y San Pablo de naroba, era el año 819. En ese texto aparecen nombradas como Erbeliare, Zerbaria y Rosauba, respectivamente.

[7] Lat.: 42° 52' 50" n; long.: 04° 30' 34" W. Según el diccionario de la raE, ‘Casar’ significaba antiguamente: «Solar, pueblo arruinado, o conjunto de restos de edificios antiguos». refieren los lugareños que, cuando labraban en ese lugar, apreciaban en el subsuelo restos de muros de construcciones y fragmentos de tejas.

[8] Cf. Lózar Rodríguez, F. De, "Cervera, Polentinos, Pernía y Castillería. Su historia, sus pueblos y sus gentes". Editorial Aruz, Palencia 2008, p. 119.


[9] A este priorato pertenecían también las parroquias de Ventanilla, Vañes y Camasobres. Cf. Revuelta González, M., «La bailía de Población de la orden de San Juan de Jerusalén»: PITTM, 32 (1971) pp. 226 y 230.

[10] A finales del siglo XIII fueron muy frecuentes las aceifas árabes en álava y Bardulia, «que ahora es llamada Castilla» (Crónica de Alfonso III, 39) y que, para los escritores de ese tiempo, es la región que se extiende por los márgenes del Ebro, entre los límites de Álava y el curso del Pisuerga (cf. Pérez de Urbel, J., «Los primeros siglos de la reconquista (año 711-1038)» en Menéndez Pidal, R., Historia de España. IV. España Cristiana: Comienzo de la Reconquista (711-1038), Madrid 1982, p. 35). Sin embargo, la única fuente documental que menciona expresamente la región objeto de nuestra consideración o sus proximidades son los anales compostelanos; los cuales testimonian que los cristianos derrotaron en el año 806 una incursión árabe capitaneada por abu utman ubayd allah ibn utman, valí de zaragoza, en el Pisuerga, presumiblemente en su cuenca alta: «Era DCCC venit Albutaman in Alvaua, mense tertio, qui occisus fuit, era DCCCXLIIII, in Pisuerga quando venit in Bardulias» (Fernánez Catón, J. M., El llamado tumbo Colorado y otros códices de la Iglesia compostelana: Ensayo de reconstrucción. León 1990, p. 252). En este dato hay una incongruencia, puesto que, según otras fuentes, dicho jeque árabe falleció en Huesca en el año 802. Por lo que cabe pensar que abu utman y su séquito formaron parte de un cuerpo de ejército mayor dirigido por Muawiya, hijo del emir Hisam, que se internó en el reino cristiano en el año 801, y que, mientras que el grupo de abu utman penetró por el Pisuerga y fue derrotado allí, el grueso de aquel ejército árabe tomó otros derroteros y fue vencido en las Conchas de argazón. abu utman lograría huir de aquella funesta batalla del Pisuerga herido mortalmente, falleciendo unos meses más tarde en la urbe oscense (cf. Martínez díez, G., El condado de Castilla (711-1038). La historia frente a la leyenda. Valladolid 2004, pp. 116-117). Para conocer el sistema defensivo del reino de asturias en el alto Pisuerga, cf. Basterra Adán, M. V., «El origen del nombre de ‘La Pernía’»: PITTM, 78 (2007) pp. 449-451. Sin embargo, M. Á. García Guinea traduce el texto como ‘Hoces del Pisuerga’ (cf. o. c., p. 57), sugiriendo su identificación con las Tuerces de Aguilar de Campoo. M. Barrio y Mier menciona una presunta derrotado de Alfonso II el Casto en un lugar indeterminado, y afirma que, tras aquel infortunio, el monarca hubo de huir y refugiarse en Covarrés, un pago de la serranía del Valle de Redondo y Brañosera: «no lejos de Covarrés / do el rey Casto se albergara, / cuando perseguido huía / de los intrusos monarcas» (GonzáLEz LaMadrId, a., art. cit., p. 166). La carencia de cualquier testimonio de época que respalde ese acontecimiento narrado por M. Barrio y Mier induce a pensar que el relato en cuestión carece de historicidad. Por ello cabe sospechar que fuese creado por el autor para explicar el origen del término Cobas Regis (=Covarrés) de la Carta Puebla de Brañosera (cf. Muñoz Romero, T. Colección de fueros municipales y cartas pueblas de los reinos de Castilla, Corona de Aragón y Navarra. Madrid 1978, p. 15), o bien que dicho topónimo hubiese inspirado a M. Barrio y Mier ese relato novelado.

[11] Cf. BaSTErraadán, M. V., «El origen del nombre de ‘La Pernía’»: PITTM, 78 (2007) pp. 449-451.

[12] Cf. Ibidem.

[13] Lat.: 42° 55' 00" n; long.: 04° 30' 45" W.

[14] Lat.: 42° 55' 20" n; long.: 04° 29' 39" W.

[15] Lat.: 42° 56' 29" n; long.: 04° 29' 48" W (=Iglesia). La localidad de Carracedo aparece citada en varios documentos medievales: la Concesión de D. Alonso de los términos de la abadía Lebanza, hecha en el año 1142, (cf. PérEz MIEr, L., art. cit., p. 201), en el Libro Becerro de las Behetrías, de mediados del siglo XIV (cf. MarTínEz díEz, G., Becerro de las Behetrías. I. León 1981, p. 568) y en el Libro Becerro de las Presentaciones (cf. FErnándEz FLorES, J. a., «El becerro de las presentaciones» en Fernández Catón, J. M. (coord.), León y su historia. V. León 1984, p. 475), que es copia fiel del desaparecido Libro Becerro Antiguo, escrito en el siglo XIII. M. Barrio y Mier afirmó respecto de su ubicación: «Hubo un pueblo en otro tiempo, / del que ya pocos se acuerdan. / Llamábase Carracedo, / y en situación placentera / entre oriente y sur miraba,/ resguardándole una cuesta; / ante cuya falda corre / con mansedumbre el Pisuerga, / río sagrado para aquellos / que hacia sus fuentes nacieran. / Y por encima atrevida / una montaña se eleva: / el Cueto de Polentinos / que al sol poniente contempla. / Cuando después de alumbrarnos / por el día, su carrera / prosigue y luz a torrentes / al otro hemisferio lleva. / nunca fue un lugar muy grande, / ni lo permitía la tierra, / donde asentado se hallaba, / que era en términos estrecha» (GonzáLEz LaMadrId, a., art. cit., p. 173).

[16] Cf. González LaMadrid, A., art. cit., pp. 173-82; en esa obra su autor data expresamente la despoblación de Carracedo en el siglo XV, pero no explica las causas de la misma: «Puesto que el siglo quince / hay escritos que revelan / que sobre este despoblado / había lites y peleas» (González LaMadrid, a., art. cit., p. 174). Luego cabe pensar que su abandono se debió a la Peste negra, por coincidencia temporal con esta pandemia y por analogía con lo sucedido con otros despoblados de aquella comarca: Peñas negras (cf. Basterra Adán, M. V., art. cit., p. 450), San Martín de Redondo (cf. IdEM, «San Martín de redondo. Existencia y ubicación»: PITTM, pp. 439-440) o roblecedo, cuyos últimos vecinos se desplazaron a la localidad de Celada, para constituir una nueva entidad denominada Celada de roblecedo, que aglutinaba la diezmada población de ambas localidades (vide supra). En el año 1852 P. Madoz describe así el despoblado de Carracedo: «Monte y despoblados en la provincia de Palencia, partido judicial y término de Cervera de río Pisuerga. Tiene unas 2 leguas de circunferencia y está poblado de robles y algunas hayas, produciendo también muchos y buenos pastos naturales, que suele arrendar la villa de cuya propiedad es a los particulares que lo solicitan» (o. c. (Palencia), p. 67).

[17] Cf. nota nº 15.

[18] Cf. González LaMadrid, a., art. cit., p. 182.

[19] «En el pueblo de El Campo existe un paraje que aún sigue llamándose ‘La Calzada’» (Ruesga Herreros, L., Breve crónica…, p. 22).

[20] Lat.: 42° 59' 25" n; long.: 04° 30' 51" W (=Iglesia de San Julián). Esta localidad se menciona: a) en los testamentos de doña Elvira, hija del conde Fafila Fernández y esposa de Munnio Gómez, tanto en la redacción inicial del año 1037, como en su modificación posterior del año 1069 (cf. Ruiz Asensio, J.M., Colección documental del Archivo de la Catedral de León (775-1230). IV. (1032-1109). León, 1990, pp. 75-78; b) en el año 1181, en un privilegio por el que el rey Alfonso VIII confirma y amplía con nuevas donaciones el señorío temporal de los obispos de Palencia, cuyo original está en el archivo de la Catedral de Palencia, armario 3º, legajo nº. 38 (cf. Pérez Mier, L., art. cit., p. 179); y c) en el año 1216, en un documento del Cartulario del Monasterio de Piasca por el que domingo Martínez y su mujer, vecinos de Lores, donan a esa entidad eclesiástica todo lo que ellos poseen en su localidad y en Caminis (cf. ruESGa HErrEroS, L., Apuntes para la historia de Pernía. Ad instar manuscripti, p. 74).

[21] «Se sitúa en un pago entre El Campo y Lores, que en la actualidad se denomina San Julián de Entre Caminos» (Pérez Mier, L., art. cit., p. 179). algunas parroquias de los pueblos desaparecidos se conservaron con posterioridad a la despoblación del lugar como ermitas o santuarios, manteniendo la misma advocación que tuvieron cuando todavía eran parroquias. de modo que, con el tiempo, estos templos perduraron como los únicos vestigios erigidos y en uso de las localidades originarias, mientras que se perdía de la memoria colectiva de los lugareños la existencia de la antigua localidad y, lógicamente, también su nombre. Por lo que las advocaciones titulares de esos edificios sacros se constituyeron en único referente del lugar y, por ello, también en su topónimo. Así se comprende que los despoblados pasasen a ser conocidos, no por el nombre de la localidad desaparecida, sino por el título de su parroquia, que subsistió por tiempo trasformada en ermita. Este fenómeno aconteció también con la parroquia de Santa Marina, con cuyo nombre se conoce el despoblado de robla de arbejal, y con la parroquia de Santa Cruz, que da nombre
al pago donde se hallaba la desaparecida población de roblecedo (vedi supra).

[22] Lat.: 43º 00’ 25” n; long.: 04º 29’ 38” W.

[23] Teniendo en cuenta que el Camino real discurría originariamente por la margen derecha del río, donde encontraba Cervera, el antiguo arbejal, Villanueva de Vañes, el antiguo Vañes, (Carracedo), San Salvador de Cantamuda, El Campo, Caminos, y Casavegas, cabe preguntarse si la ubicación primera de la localidad de areños hubiese coincidido con río las Casas y que, una vez erigidos los viaductos de San Salvador y de la venta urbaneja, sus moradores se hubieran trasladado al actual emplazamiento de esa localidad. Esta suposición se justifica en que: a) la nueva localidad está en un lugar más al socaire y soleado que río las Casas; b) desde la nueva ubicación sus vecinos se hallan más próximos a las localidades de Los Llazos y Tremaya y al valle de redondo, y sin la dificultad de rodear por el puente de San Salvador para desplazarse a esos lugares en los tiempos de crecida del río; c) la ruta de descenso por la vertiente izquierda del valle resulta más expedita que la opuesta, puesto que evita tener que franquear el collado de regüelle; y d) la nueva localidad se sitúa junto al trayecto del Camino real surgido en la margen izquierda una vez construidos los referidos viaductos.
La ubicación originaria de areños en río las Casas justificaría, además, una posible etimología del nombre de la localidad, puesto que el río las Casas se halla junto a una vega de subsuelo arenoso. Si estuviésemos en lo cierto, habría que entender, por tanto, que río las Casas, que estimamos que fue el núcleo urbano original de areños, quedó relegado a un simple barrio de un hábitat humano que con posterioridad surgió y se desarrolló en otro lugar más favorable de su término.

[24] Cf. MIñano Y BEdoYa, S., Provincia de Palencia. Palencia 1979, p. 37. La destrucción del barrio de río las Casas durante la misma contienda nos viene referida por la tradición oral.

[25] Cf. Pirala Criado, A., Historia de la guerra civil y de los partidos liberal y carlista. 4. año 1837. Madrid, 1984; pp. 520-530; VIllanueva Lázaro, J. M., La Cantabria leonesa. La Liébana, Cervera de Pisuerga, Riaño. León, 1990, pp. 266-277.


Imagen Superior: Camasobres, de José Luis Estalayo
Imágenes del autor del Texto: Vicente Basterra

domingo, 14 de abril de 2013

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Varias páginas de internet se han hecho eco de las publicaciones de nuestro investigador, Vicente Basterra. Todas ellas fueron publicadas en su momento por la Institución provincial Tello Téllez de Meneses, ésta en concreto, en 2009. Durante este mes de abril, vamos a ir conociendo la que habla de las antiguas vías de comunicación, en este apartado de investigación que hemos abierto en nuestro blog.  
                                                                               


Las antiguas vías de comunicación de la montaña palentina (I)
Miguel Vicente Basterra Adán


Los valles y las cumbres, que tan esplendorosa belleza confieren a la Montaña Palentina, resultaron ser en la historia –como también en el presente– el gran condicionante para las comunicaciones. Sus rutas antiguas hubieron de atenerse, como sus únicos encauzamientos, a los valles fluviales y a los collados de las cordilleras [1]. El curso de los ríos Carrión y Pisuerga, así como sus respectivos afluentes fueron, pues, guía propicia para delinear caminos y para trazar sendas.

Estas vías de comunicación favorecieron el asentamiento de población a su vera y, con ello, propiciaron la génesis de las localidades que existen en la actualidad y de algunas otras que se despoblaron en el decurso de los siglos.

La historia dirá que estos asentamientos humanos surgieron en los albores de la reconquista, esto es, a finales del siglo VIII o principios del IX, como consecuencia de la repoblación de los “foramontanos” llegados en su gran parte de Liébana [2]. El establecimiento de estas gentes advenedizas se fue consolidando en la medida que aquella comarca, hasta entonces frontera y defensa del reino de las asturias, se hacía más segura por la paulatina reconquista de tierras y, con ello, el alejamiento del peligroso invasor árabe.

Desde entonces, esas vías de comunicación condicionaron el continuo devenir histórico de esta tierra, haciéndola un lugar de encuentros humanos y de intercambio cultural, de relaciones comerciales y de ejercicio de la hospitalidad.

Sin embargo, estos caminos fueron también lugar de paso de ejércitos, casi siempre acompañados de un séquito de crueldad y destrucción.




El mapa de la provincia de Palencia realizado por Tomás López en 1782 es, sin duda, el mejor testimonio gráfico del trazado de las vías de comunicación que surcaron aquella comarca montañosa hasta la inauguración de la actual carretera que atraviesa de norte a sur la comarca, acaecida en el año 1883 (Fig.1). Este nuevo trayecto inicialmente se pretendió denominar carretera de Palencia a Potes; sin embargo, acabó designándose como carretera de Madrid a Tinamayor, ya que los mojones marcaban la distancia desde la capital del Estado hasta esta localidad costera [3].

Este estudio pretende poner de manifiesto el trazado de las vías de comunicación que surcaron la Montaña Palentina a través de los altos valles de los ríos Pisuerga y Carrión antes de la construcción de las actuales carreteras. Aquellas rutas carecieron, salvo en tramos muy reducidos, de una pavimentación que hubiese ayudado a definir con total exactitud su trayecto. Por lo que, para definir su trazado, se han tomado como referentes, a modo de hitos, las diversas localidades erigidas en ese ámbito geográfico, los puentes sobre esos dos ríos principales y sus afluentes, así como las ventas u hospitales de refugio e intercambio comercial que jalonaban los caminos. El recurso a la toponimia ha quedado prácticamente reducido a la denominación de los collados o puertos de montaña franqueados por esas rutas, aunque se ha pretendido que este estudio se retrotrajese en su análisis a tiempos inmemoriales, de hecho, el término a quo de consideración temporal ha quedado reducido al comienzo de la reconquista. Esta delimitación se debe, por una parte, a la carencia o, al menos, desconocimiento de vestigios arqueológicos y de testimonios documentales previos, y, por otra parte, a que ese acontecimiento histórico supuso el inicio de la repoblación de la comarca y, con ello, el surgimiento de las actuales poblaciones. Y como referente temporal ad quem se ha tomado la construcción de la mencionada red actual de carreteras en el año 1883. Así mismo, se debe aclarar que este artículo se circunscribe a la descripción de los caminos carreteros, obviando los de herradura.

Para una mejor estructuración de este estudio y así facilitar la comprensión de su contenido, se considerará secuencialmente cada una de las principales vías de comunicación que surcaron históricamente esta comarca, esto es:

a) El Camino real que discurría a lo largo del valle de los ríos Pisuerga y su afluente areños;
b) El itinerario que atravesaba el valle del río Carrión y su afluente arauz;
c) la ruta que recorría las tres vertientes hidrográficas que confluyen en esa comarca.

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[1] Cf. Madoz, P., Diccionario geográfico-estadístico-histórico. Santander. Valladolid 1984, p. 168.

[2] «La comarca de Cervera pudo tener pobladores desde el siglo VIII, aunque también es probable que sólo fuese frecuentada desde la Liébana, de paso o pastando. Hay un indicio, aunque inseguro, en ciertos topónimos cuya fonética se relaciona estrechamente con la lebaniega, tales como Bañes, Lores, Camasobres, Estalaya, Ligüérzana, y Lebanza. Claramente anterior al siglo VIII es Muda<Mutabe, sin que esto sea testimonio de hallarse poblada en ese siglo. Carecemos de testimonio expreso sobre tales poblaciones en el siglo VII. En cambio las crónicas que narran las acciones de Alfonso I dan cuenta explícita de que con gentes replegadas de la cuenca del duero repobló las regiones de asturias, Primorias y Liébana, pero nada dice de que hiciese algo semejante en las tierras del alto Pisuerga, en las que el fuero de Brañosera alude a una ciudad muerta y a la vía usada por los de Cabuérniga. La serie de castillos que más tarde se documenta en la comarca parece responder a la necesidad defensiva frente al peligro musulmán. La hagiotoponimia de la comarca concuerda con la asturiana del siglo IX (San Cebrián, San Julián, Santibáñez, San Felices, San Salvador y Santa María). En todo caso es cierto que al iniciarse el siglo IX la comarca revivió con la repoblación» (GonzáLEz GonzáLEz, J., Historia de Palencia. I. Palencia 1984, p. 156; cf. García Guinea, M. Á., El románico en Santander. I. Santander 1979, p. 65.)

[3] Cf. ruESGa HErrEroS, L., Breve crónica de “La Hermandad de los doze lugares que se titulan el condado de Pernía”. Ad instar manuscripti, p. 22. Sin embargo, inicialmente estaba previsto otro trazado hasta el mar: «El día que se realice la construcción de la carretera, cuyo proyecto tiene realizado el gobierno desde 1843, y que ha de enlazar la provincia de Palencia hasta el puerto de San Vicente de la Barquera por los valles de Polaciones y Tudanca, adquirirá el puerto de Cervera grande importancia, porque, continuada la línea hasta la capital del Carrión, las producciones deben afluir a dicho punto como el más a propósito para el comercio de los partidos de Campos, con cuyas importantes mejoras ganaría también mucho toda la provincia» (Madoz, P., Diccionario geográfico-estadístico-histórico de Castilla y León. 4. Palencia. Valladolid 1984, pp. 81-82).

viernes, 12 de abril de 2013

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De nuevo es noticia la Fundación Santa María la Real de Aguilar de Campoo por su intervención en varias iglesias de Zamora, algunas concluídas, como la que se ha llevado a cabo en la iglesia de Sejas de Sanabria y, otras, como la de Fermoselle o el Campillo, pendientes de actuación este mismo año en el marco del Plan Románico Atlántico.


  1. El director del Patrimonio de la Junta de Castilla y León se ha mostrado satisfecho y lo ha resumido bien en una frase que destacaban hace unos días los medios regionales: «Proyectos como el Plan de Intervención Románico Atlántico y otros similares están contribuyendo a que Castilla y León se consolide como una Comunidad pionera en investigación e innovación en torno a la gestión y conservación del Patrimonio».


Durante los últimos meses, después de compartir en el rincón de facebook una imagen nocturna de la colegiata de San Salvador; después de admirarla de arriba a abajo, desde el prao concejo, desde el "otero", desde "las estradas", por detrás, por delante; después de verla fotografiada en catálogos y blogs particulares, me rindo ante la impresión que causa a todo el mundo; la misma o parecida impresión que nos causa a nosotros cada día que pasamos ante ella, por la importancia que todos los cronistas aseguran que tuvo en los primeros tiempos, y por la atracción y el sentimiento que ahora despierta en todos los que vienen a conocerla.

Pero lo que seduce en primer término es su esbelta espadaña, compuesta de tres cuerpos con remate triangular y doble hueco de campanas. Para la web de Arteguías, su fachada es lo más fotogénico del aspecto exterior y podría ser “la más bella espadaña del románico español”. Tampoco escatiman elogios los juicios que hacen de todo su conjunto. “Quienes consideran a este estilo como un arte horizontal y sin ánimo de verticalidad han de entrar en la iglesia para comprobar cómo hasta una modesta construcción pequeña y rural puede contar con una cabecera de estilizadas líneas ascendentes“. “El equilibrio y armonía que contagia este ábside es verdaderamente sugerente”. 

Después de tanta admiración y tanto boato, me gustaría que la Fundación Santa María la Real, intervenga, dentro de lo posible, en la promoción y el mantenimiento de esta colegiata.

Imagen: Interior de la Colegiata de San Salvador. Imagen Wikipedia

domingo, 7 de abril de 2013

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De la Wikipedia
"En los bosques encontramos gran riqueza de especies: roble, haya, pino albar, acebo, tejo...; excelentes zonas de pastos, líquenes y musgos, que garantizan la cantidad y calidad de caza; y los limpios ríos, la pesca en estos entornos, con excelentes ejemplares de trucha.
Los grandes mámíferos de la zona son los ciervos, corzos, jabalíes y osos pardos. Además, en junio de 2010 fueron introducidos en el municipio de San Cebrián de Mudá siete ejemplares de bisonte europeo (cinco hembras y dos machos), procedentes de Polonia.1
Junto a estos paisajes de montaña se entremezclan otros de frondosos valles como del de Castillería, San Quirce, Redondos, Santullán y Covalagua. Este paisaje contrasta con los relieves de llamativas formas que se presentan en Las Tuerces y el Cañón de la Horadada".

Sobre las Tuerces y el Cañón de la Horadada, subiremos una amplia selección de imágenes próximamente a nuestro rincón de facebook. De momento, hoy les dejo con una nueva entrega de nuestro colaborador Toño Gutiérrez.


Reportaje fotográfico: @Toño Gutiérrez
Imágenes sobre la flora en La Pernía

viernes, 5 de abril de 2013

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 Guardo
La Artesanía de la Montaña Palentina experimenta en los últimos años un alentador renacimiento. El principal foco reside en Guardo. Allí resiste una tradición alfarera de peso. Del conjunto de usos y objetos emerge una pieza extraordinariamente representativa: “La Jarra de Trampa”.
Como surgiendo de aquella corriente, se afirma una nueva producción ceramista, con más variedad y arte, con mejores técnicas. Algunos de sus pioneros son: Teo Calvo, Aquilino Fernández y el Grupo Alforja (forja y cerámica)
(entrevistados para nuestra sección protagonistas).

 Aguilar de Campoo
La corriente artesanal en Aguilar, abarca curtidos, piedra, madera y forja. Juan Fuentes ha dado un nuevo impulso a la cerámica introduciendo técnicas y formas nuevas. Hay un escultor de altura: Ursicinio Martínez, “Ursi”, con obras sobre mineros y otras tallas de dispar temática.
Ornamentos Arquitectónicos, S.L. ha lanzado una serie de modelos, a escala, de monumentos reproducidos con fidelidad que ha merecido una buena acogida.

 Cervera de Pisuerga
En Cervera, Manuel Martínez ha iniciado una línea que conlleva profesionalidad y arte en ebanistería y Juan Antonio Ramos destaca en escultura y muebles.

 Gastronomía
Es difícil encontrar en la Montaña Palentina platos exclusivos a fuer de locales. Pero la dureza del clima, ciertos estilos de vida, propios del lugar, y la herencia de las buenas recetas ha dado personalidad a esta faceta.
En torno al ferrocarril de Guardo surgió el cocido ferroviario, contundente y sabroso, llamado así porque en su orígen se hacía en la locomotora, utilizando las brasas del carbón que la movía. La Cañada Real dejó en esta zona como herencia, la “Caldereta de Cordero” que los pastores preparaban en los chozos de Fuentes Carrionas y Valdecebollas.
El frío ha obligado a plantear con mucha solvencia los primeros platos: patatas con costilla adobada, sopas de ajo con adornos de huevo y torrezno, legumbres de caldo espeso con ciertos tropezones.
Una vieja afición a exquisiteces, vinculadas a las estaciones del año, hacen maravillas con las setas blancas o los caracoles, acompañados en el guiso con jamón, huevo cocido y otros alicientes.
En segundos platos abunda la cocina tradicional: carnes guisadas, asadas —carne entreasada— destacando dos propuestas estrella: la trucha y la carne de vacuno con la reconocida excelencia del orígen “Carne de Cervera Calidad”.
Buen repertorio para los postres: natillas, arroz con leche y flanes de verdad. También dulces artesanos, pastas de te de sAnta Clara, Socorritos de Hojaldre de Cervera...etc



 Fiestas y Romerías

● Día de Fuentes Carrionas y la Montaña Palentina
Lugar: Puente Agudín (cerca de Cardaño de Abajo)
Fecha: tercer domingo de Julio
Actos:  Pregón
Comida: Caldereta o guiso del pastor, el popular torrezno, las rosquillas del país y el vino de porrón.
Romería con orquesta.
● Pinar el Mayo
Lugar: Velilla del Río Carrión
Fecha: Primer sábado de mayo.
Actos:  Los jóvenes del lugar cortan un pino, que puede tener hasta 20 metros de altura. Un mozo audaz consigue trepar hasta el extremo y cortar las sogas utilizadas para ponerlo en pie. Su habilidad y valentía merece el aplauso de todos.
● Romería del Llano
Lugar: Aguilar de Campoo
Fecha: Domingo siguiente a la Ascensión.
Actos: La imagen que es motivo de la devoción de los aguilarenses, es trasladada en procesión desde su ermita, (construída en 1961) del embalse hasta la parroquia de la plaza. Su regreso tendrá lugar al domingo siguiente de la fiesta de la Ascensión, el domingo de Pentecostés.
● Romería del Carmen
Lugar: Valle de Santullán
Fecha: Mediados de Julio.
Actos: La talla que preside el templo fue bendecida por San pio V. Tiene su orígen en un siniestro minero ocurrido a principios de siglo en el que perdió la vida un relevo de trabajadores de Barruelo. En motivo de este hecho, una procesión iba cada año de Barruelo al Santuario, y el Carmen se convierte ese día en meta de todos los fieles del valle.
● Paella ollerense
Lugar: Olleros de Pisuerga
Fecha: Primer fin de semana de agosto.
Actos: Un conjunto de grandes recipientes instalados en los alrededores de la iglesia rupestre, donde se celebra la romería, convocan a una multitud de fieles, mediante un pago casi simbólico de suculentos raciones de paella.
● Ascenso al Torreón
Lugar: Brañosera
Fecha: Primer domingo de agosto.
Actos: Esta arraiga tradición –tiene fama de ser la más antigua– hace surgir un grupo de montañeros que marchan a la cresta del Valdecebollas, asisten a una misa y comparten la comida.
●Romería del Brezo
Lugar:  Sierra del Brezo
Fecha: 21 de Septiembre
Actos: a 1.360 metros de altura, en el corazón de la "Sierra del Brezo", es meta de peregrinos del territorio de Fuentes Carrionas. El santuario consta de tres edificios: el templo propiamente dicho, neoclásico del siglo XVIII, la capilla de confesiones y la hospedería. Sobre el conjunto manda una entrañable talla románica de La Virgen del Brezo, venerada por generaciones. El segundo domingo de mayo es trasladada al templo desde el pueblo de Villafría. La Romería mayor se celebra con toda pompa el 21 de septiembre.

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