miércoles, 30 de marzo de 2016

,

La Cueva de los Franceses se encuentra en el término de Revilla de Pomar, entre Covalagua y el Páramo de la Lora, enterramiento natural de los soldados franceses en la Guerra de la Independencia.


En el interior se puede disfrutar de las formaciones estalactiticas.

La cueva fue el último reposo de los combatientes que cayeron en un enfrentamiento acaecido en el Páramo de la Lora entre tropas napoleónicas y un destacamento de Húsares Cántabros.

La cueva fue descubierta en 1904 por D. Luciano Huidobro.

Acompañado de parientes -cuenta Huidobro- y del Sr. Cura de Pomar de Valdivia sube a las Tuerces, se interna por el hondón que lleva a la cascada de Revilla y llega hasta la cueva del Toro en Valderredible, donde "penetrando como un hurón" descubre el cuerpo de un crimen que había pasado ignorado. Aquel descubrimiento da lugar a una exploración de la cueva de La Lora recordada por los naturales como fatídico recuerdo de la Guerra de la Independencia.
FICHA
Término: Revilla de Pomar
Longitud aprox.: 900 metros
Metros visitables: 500 metros
Reformas: Acondicionada en 2009 por la Diputación de Palencia
Visitas: 50 minutos
Temperatura interior: 10º C
Humedad: Puede llegar al 99%.
Se recomienda ir con ropa de abrigo y calzado cerrado y cómodo.
Imágenes e información complementaria
Facebook | Pinterest | Diario Palentino
Reportaje especial Pinterest
El video

domingo, 27 de marzo de 2016

,

Adentrarse en el Valle de los Redondos es una gozada para la vista. Después de atravesar pueblos donde abundan escudos y blasones del siglo XVII, dejando a nuestras espaldas las emblemáticas Peñas del Moro, que dan pie a la leyenda de Viarce, uno se adentra en una tierra virgen, valle agreste donde tanto tiene que decir la botánica, uno de los reductos de mayor valor ecológico de la cornisa cantábrica, al decir de los investigadores y amantes de la naturaleza.



Pasado el pueblo de Santa María se encuentra el camino que nos llevará hasta Cueva Cobre, situada en la vertiente sur de la Sierra de Hijar y hasta hace pocos años considerada como nacimiento del río Pisuerga y donde sorprende la enorme cavidad que se hace junto a la boca, fruto de la acción del agua durante siglos.

En 1849 ya es mencionada por Madoz, citando la visita del ingeniero de minas Gabriel Puig y Larraz, que recorrió 700 metros y ya establece una relación hidrogeológica entre ella y el sumidero de "Sel de la Fuente".  El ingeniero y otros eruditos se refieren a ella como Cueva del Coble, del adjetivo cobleciense.

La cueva ha sido recorrida por varios grupos espeleológicos, uno de ellos comandado por el escritor y Académico Gonzalo Alcalde Crespo. En septiembre de 1980, un grupo de vecinos del Valle de los Redondos, con la ayuda del espeleólogo Juan Luis Badallo León, del grupo Gorfolí de Avilés (Asturias) logran pasar a nado el sifón. En 1982, otro grupo, aunque con un mayor nivel de agua,  consiguió también cruzar y realizar la topografía completa de la cavidad, confirmando el nacimiento del Pisuerga en Covarrés.
  • Ficha
Ruta: Cueva Cobre
Altitud: 1608 msnm
Población: Santa María de los Redondos
Municipio: San Salvador de Cantamuda
Comarca: La Pernía
Recorrido: 10 kms.
Desnivel: 400 m.
Dificultad: Media
Época: Cualquier época del año
Imágenes e información complementaria
Facebook | Pinterest | Diario Palentino
Reportaje completo en Pinterest
El video

viernes, 25 de marzo de 2016

,

El lunes, 9 de septiembre de 1929, en la fiesta de la Copla Castellana se asegura que en Palencia hay poetas y hay cantares. Yo diría que, en todas partes hay poetas y en todas las cosas hay poesía. Basta sentirlo de manera especial para que salga al aire y convenza, y entusiasme, y sea bálsamo eficaz a tanta herida que se abre. El redactor o cronista se fija primero en el rico lenguaje de aquellos primeros tiempos y en el juglar castellano que recita el Poema del Mío Cid, única gesta conservada de mediados del siglo XII, cuya única copia fue realizada en 1307 por un tal Per Abbat y que consta de 3730 versos. Se cree que fue compuesta en 1140 por algún juglar de Medinaceli y en la misma aparecen detalles del camino que conduce de Burgos a Valencia.


En el desván de la casa donde nací, de la que tantas veces os he hablado, rescaté antes de venderla un buen número de coplas que seguramente mi abuela, buena panderetera, había ido coleccionando. Y ellas le sirvieron para componer otras donde cantaba a su montaña.
Con estas que recupero aquí, casi cien años después, quiero recordar el cariño que pusieron nuestros paisanos de la capital para tejer estas coplas donde mostraban su amor hacia Palencia.
Mercedes Valero es la encargada de leer los cantares premiados y comienza con una copla que firma Genaro Ortega:

Dicen que soy orgullosa,
y es que me tienen envidia;
el orgullo que yo tengo,
es el de ser palentina.

Otra de las coplas premiadas es original de María Pilar Martínez Mediavilla:

Labriego de mi Castilla,
noble es la tierra que labras,
la de los hondos sentires,
la de las pocas palabras.

Blas Sánchez Rodríguez, con el lema Magister, presenta la siguiente copla:

Muy quedito, Palencia
decirte quiero,
que por ti, tierra mía,
por ti me muero.

Otra de las premiadas dice:

Dicen que soy orgullosa,
y es que me tienen envidia,
el orgullo que yo tengo
es el de ser palentina.

Otro coplista, Elías Solís Pérez es premiado por aquella que dice:

Palentino es mi cariño,
palentina es mi mujer;
volviera a ser palentino
si yo volviera a nacer.

Y para cerrar esta cantarina entrada de hoy, les dejo con la composción de Hilario Díaz Lucas:

En Palencia todo canta:
canta en la mina el minero,
en el taller la mantera,
y en el campo el agostero.

@De la sección "La Madeja" para Diario Palentino, 2016

miércoles, 23 de marzo de 2016

,

Uno de los artículos de esta serie, publicado en diciembre de 2003, recordaba la última carta que escribe Frco. Gutiérrez de Celis desde la Clínica Universitaria de Pamplona y dirigida al obispo de Palencia.

Paco fue sacerdote de Celada de Roblecedo desde 1977 hasta su fallecimiento, y aseguran en estos lugares de la Castillería que supo aunar a un pueblo en la querencia a la tierra y a sus gentes. Los más activos del lugar le encomiendan el pregón de 1981 y mi amigo aprovecha para desempolvar algunos documentos de los que quedaron después de que, en 1917, reunidos en concejo los vecinos, decidan quemar parte de los papeles porque no los entienden.


De la importancia de esta parroquia da fe un documento de 1775 donde se la señala como lugar de asilo con exclusión de todas las demás que existen en la zona. Era cura don Pedro de Quevedo y conde de Pernía don Juan Manuel Argüelles.

Paco va desgranando testimonios curiosos como el que vive Sebastián de Cáscara, que procedía de Perapertú y a quien el visitador del obispo por aquella fecha de 1569, le canta las cuarenta por no tener libro de difuntos.

Se sabe también que don Gaspar de Brañosera le sucede a don Francisco de la Cuesta en 1623. Se trata de un hijo del pueblo, ya mayor, que había sido cura de Polentinos y Prior de la Abadía de Lebanza y a quien se le atribuye “la capellanía”, ya desaparecida y mal llamada de los Quevedo, que llegarían más tarde. Don Gaspar procedía de una de las familias más pudientes y distinguidas de este valle y a su muerte deja buena parte de sus bienes a la Abadía de Lebanza y a los monasterios de El Brezo, Biarce y San Agustín (este último en Cervera)

Uno de los sacerdotes que más tiempo regentó esta parroquia fue Marcos Fernández, que procedía de San Salvador y murió en Lores.

La parroquia de Celada llega a su máximo esplendor en el tiempo de Francisco García de la Vega. El obispo Fray Alonso Laurencio Pedraza visita el lugar y autoriza la construcción de un granero para recoger los diezmos, la fundición de una campana y la colocación de la verja del batisterio, además de la adquisición de utensilios como la naveta o el incensario (1696). Su paso deja profunda huella y así consta en los manuscritos, destacando su gran labor social.

Se funda en su mandato el llamado “arca de la misericordia” que consiste en recoger centeno en el mes de agosto a precios bajos para dárselo en el mes de marzo a los vecinos que lo necesiten, con la condición de devolver el cuarto entregado, más un cuartillo a mayores para el sostenimiento de la obra, cuando hiciera la recolección.

Funda así mismo la “obra pía para pobres” que tenía como ingresos una tierra para una carga de sembradura en “La Calzada” y un prado de carro y medio en “Las Lastras de la Loma” cuya producción de venta se entregaba a los pobres. Estas fundaciones desaparecen en 1773, cuando el visitador Apostólico Alonso de Váscones, canónigo de Palencia, viendo el crecido número de chicos (60 ó 70) manda que se emplee todo en la manutención de un maestro.

La lista es interminable. Sirvan estas líneas de recuerdo a todos y especialmente a Paco que las rescató de los baules.

 De la sección: "Vuelta a los Orígenes", en Diario Palentino.
10.11.07 @ 08:00:00. Archivado en Artículos, La historia.

domingo, 20 de marzo de 2016

,
Hemos dejado atrás los frondosos bosques y llegamos a este lugar de laderas suaves, terreno propicio para el cultivo y los pastos.
En pocos kilómetros, cambiamos la piedra y la madera por el barro y el ladrillo.

En el Becerro de los Beneficios, se localiza como Cobiello donde ya se nombra su iglesia de San Pedro. En el Becerro de las Behetrías lo citan como "Cubiello de Caderamo", nombre de la sierra cercana por el que también fue conocido el pueblo en otro tiempo. En la toponimía mayor del Valle de la Ojeda, el investigador palentino Gordaliza, explica que Cobiello procede del latín medieval cova, derivado a su vez del latín clásico cavez=caverna, cueva.

Se sabe que durante la Edad Media perteneció a la Merindad Menor de Monzón, sometido entonces al vasallaje del Abad del Monasterio de San Andrés de Arroyo.

Recorriendo sus calles nos encontramos con un arco de piedra, antigua entrada de una casona, con su escudo primitivo. El lavadero se encuentra al aire libre y a ras de suelo.
Al sur del caserío se levanta su iglesia dedicada a San Pedro, donde puede admirar una pila bautismal troncocónica. En el año 2008, la Junta de Castilla y León daba luz verde a una intervención para reparar sus cubiertas y estructuras. Después de suprimir el falso techo, se han restaurado los arcos de la nave y bóveda de la cabecera y se han limpiado y rejuntado los paramentos de sillería.

Cubillo es un pequeño pueblo ganadero donde se ha comenzado a desarrollar con éxito un programa de mejora genética de los lechazos.
  • Ficha
Municipio: Cervera de Pisuerga
Habitantes: 6 (2012)
Distancias:
12,6 Kms a Cervera de Pisuerga
26,8 Kms. a Herrera de Pisuerga
96,9 Kms. a Palencia
Altitud: 1060 msnm 
Imágenes e información complementaria
Facebook | Pinterest | Diario Palentino

El video


viernes, 18 de marzo de 2016

,

El día 8 de Agosto de 1929, Frutos Martínez, corresponsal del "Día de Palencia", desmiente lo que otro entusiasmado cronista ha contado de Alba de los Cardaños, con motivo de la fiesta que tuvo lugar el 24 de Julio de aquel año. Se menciona allí una cofradía de 400 miembros, cuando en realidad sólo tiene 204, que ya es una cantidad significativa que nos lleva a imaginar aquellos lugares hoy casi despoblados en su punto más álgido. No es verdad, señala el corresponsal, que se ofrecieran novillos al Santo, ni gallinas, a excepción de seis corderos.



Por aquellos mismos años, el redactor del "Diario Día" adelanta una noticia que será un bálsamo para este lado de la montaña. El diputado por el distrito de Cervera de Pisuerga, Ramón Álvarez Mon y Basanta, aunque natural de Mondoñedo (Lugo), abogado de profesión, obtiene en la legislatura de 1918 a la que se presenta por el partido romanonista, 4423 votos y media de forma resolutiva para que se cree el servicio de conducción de Correspondencia en coches de cuatro ruedas entre Alar y Cervera. El servicio tendrá una subvención anual de 5000 pesetas, y tendrán comunicación diaria con la capital  las villas de Alar y Prádanos y los pueblos de Olmos, San Andrés de Arroyo, Santibáñez, Villaescusa, Perazancas, Cubillo y demás pueblos de la Ojeda.

Un año más tarde, en Marzo de 1919,  también por mediación de Álvarez Mon, se crean 19 escuelas en el distrito de Cervera, siendo ministro de Instrucción Pública Julio Burell y Cuéllar, que trabajó así mismo como periodista en el Progreso y el Heraldo, trabando amistad con escritores de la generación del 98.

Lo cierto es que en el Ayuntamiento de Vañes se crea la escuela de Valsadornín; en el de Cenera, la de Corvio; en el de Valoria de Aguilar, la de Olleros de Pisuerga; en el de Nestar, la de Villavegas de Aguilar y la de Menazas; en el de Redondo, las de Areños y Tremaya, y en el de Castrejón, la de Cantoral.

Revisando la hemeroteca, el 19 de Julio de 1929, encuentro esta frase en una crónica de E.Sandino y en un especial dedicado a la villa de Cervera, que vuelve a recordarnos que la separación de Cataluña que ahora tanto se mienta, viene de lejos: "El mismo Cambó, al hablar a sus secuaces dice: No quiero la separación política de Cataluña; ello serviría de acicate a la Castilla dormida y entonces volvería el pendón morado a pasearse por los ámbitos de la península. Por eso hacemos resaltar aquí el localismo de Cervera y ojalá que esos sentimientos transciendan al llano para bien de España que tanto lo ha de merecer."

@De la sección "La Madeja", en Diario Palentino, 2016
Imagen: @Pumar59

miércoles, 16 de marzo de 2016

,

Hubo en el pueblo de El Campo una casona o casa solariega construida en el siglo XVIII, cuyo propietario a mediados de esta centuria era Santiago Gómez Inguanzo, miembro de una influyente familia perniana, de la que en tiempos ya más recientes otro miembro, Ángel Gómez Inguanzo, fue diputado a Cortes y también presidente de la Diputación de Palencia en 1911-1913, llevando su nombre una plaza de Cervera de Pisuerga.



En 1758 Santiago Gómez Inguanzo vendió la casona y otras heredades en El Campo a Domingo de Rábago Gutiérrez, natural de Lombraña, Polaciones, y futuro conde de Rábago, por una suma total de 243.600 reales, según consta en documentos de la Real Chancillería de Valladolid. La casona, además del edificio principal, tenía como anexos una capilla dedicada a San Antonio y varias caballerizas y corrales, construidas estas edificaciones rodeando una explanada o plaza abierta por el lado sur.

Domingo de Rábago había emigrado a México hacia el año 1748, regresando temporalmente a España en 1758, cuando adquirió las heredades mencionadas. Posteriormente se estableció definitivamente en México y en 1774 Carlos III le otorgó el título de conde de Rábago, falleciendo en el año 1786.

Tras su fallecimiento, se entabló pleito por la posesión de los bienes radicados en El Campo: María Josefa Peinado, viuda del conde, aducía ser de su propiedad exclusiva como compensación por la dote aportada al matrimonio, mientras que otro miembro de la familia Rábago, José Antonio de Colosía y Rábago reclamaba su posesión efectiva, alegando que debían estar vinculados a un mayorazgo cuyo heredero había de vivir en España y no haciéndolo ningún heredero directo del conde, debía pasar al descendiente con mejor derecho que residiese en España. La resolución del pleito en 1822 parece que dio la razón a la condesa, quien había otorgado poder a José Antonio de la Fuente, vecino de Lerones, Liébana, para formalizar la venta de los bienes de El Campo a Miguel Mateo de la Parra, del pueblo de Aceñaba, también en Liébana.

Posteriormente la casona debió de pasar a manos de personas poco interesadas en mantenerla, por lo que terminó siendo abandonada; se conservaron los corrales y las cuadras, los “corralones” como se conocían en el pueblo y también se conservó algún tiempo la capilla o “ermita”, pero finalmente también desapareció, derribada para construir en su solar la nueva escuela.

Y este fue el fin, más bien triste, de la casona, cuyas últimas ruinas llegamos a conocer y de la que el “Diccionario” de Miñano de 1826 decía que era “un magnífico edificio…cuya piedra hermosea la fachada por ser sumamente lustrosa”, aunque erróneamente atribuye su construcción al conde de Rábago, que, como se ha visto, la adquirió ya construida.

Texto: Valentín Ruesga
imágenes: JL Estalayo

domingo, 13 de marzo de 2016

,

Por la toponimia, nos encontraríamos en "la pequeña cueva de Castrejón".


Se encuentra en la zona de "Los pueblos del camino olvidado", un camino que, con 637 kilómetros, se iniciaba históricamente en Bilbao para terminar en Villafranca del Bierzo. De ahí llegaban a Santiago de Compostela en apenas una semana de ruta francesa.

Su iglesia de San Vicente, de una sola nave, es románica en origen, aunque de ese estilo sólo se conserve la espadaña.

En los últimos años se han plantado árboles en la zona del lavadero, en la Plaza de San Vicente y en la salida de la localidad.

En Cubillo se ha venido celebrando con regularidad la fiesta de la Cruz de Mayo, fiesta habitual en el calendario religioso que, aunque se ha perdido en muchos pueblos del contorno, se ha consolidado en Cubillo como la fiesta principal.
  • Ficha
Municipio: Castrejón de la Peña
Habitantes: 13 (2014)
Distancias:
2,6 Kms a Castrejón de la Peña
10,7 Kms. a Cervera de Pisuerga
26,1 Kms. a Guardo
111,6 Kms. a Palencia
Altitud: 1113 msnm
Fiestas:
La Cruz, a primeros de Mayo
  • Curiosidades
En Cubillo había un preste que desempeñaba las labores de un sacerdote y un Gradero, especie de monaguillo que se encargaba de tocar las campanas, abrir y cerrar las puertas de la iglesia, encender las lámparas...
Imágenes e información complementaria
Facebook | Pinterest | Diario Palentino
El video

viernes, 11 de marzo de 2016

,

Luis Antonio Sáez y Vicente Pinilla, profesores titulares de la universidad de Zaragoza, encabezan un ensayo que me llega a través de Dialnet y que trata sobre las políticas ante la despoblación en el medio rural. Una de las razones fundamentales, en la que ya nos hemos detenido nosotros muchas veces, es la calidad de vida que viene relacionada con la dotación de bienes y servicios.

Si es verdad que, algunos, al jubilarse, vuelven a su lugar de nacimiento, pero sabemos que lo que contribuiría a detener esa sangría migratoria, sería la vuelta de los jóvenes, siempre que se dieran unas circunstancias que ayudasen a generar confianza.


Cerveruela, en la comarca del Campo de Daroca, dio un respingo que asombró a todos, cuando sonaba ya la despoblación completa. De dos personas que vivían en los años 90, a los 33 que hay censados en la actualidad. 53 municipios de Aragón se encuentran en situación terminal, una  radiografía en la que me fijo para encontrar una similitud bastante aproximada de la nuestra. De los 170 pueblos que componen nuestra montaña palentina, la gran mayoría tiene menos de 30 habitantes.
La vía que nos pone en comunicación con los servicios que precisamos, se encuentra en mal estado, lo que ha propiciado el cierre de varios establecimientos hosteleros. El reflotamiento de la embotelladora no acaba de cuajar y el turismo no basta por sí solo para imprimirle el cambio que todos aguardan.

Personalmente, ha dejado de inquietarme ya el constante vaivén de las estadísticas, ante la lentitud de la administración para tomar medidas, ante las promesas que se prolongan y se renuevan cada cierto tiempo, ante la decisión individual de cerrar una puerta para buscar una escuela o un ambulatorio más cercano.

He dejado de creer.  España se está muriendo y esa suerte conlleva una amnesia a todo el complejo de repoblación que supuso siglos de trabajo. Si les digo la verdad, hay momentos que hasta la historia que contamos me parece mentira. Es emotiva, nos sugiere momentos importantes vividos en ella; nos regala la estampa de personas cercanas en vínculos y afectos, pero no bastó para imprimir el aire de la permanencia. Porque la vida no es dentro de 15 años. Porque la vida es hoy, es ahora.

@De la sección "La Madeja" en "Diario Palentino".

miércoles, 9 de marzo de 2016

,

Muchos son los afanes que nos van devolviendo la sonrisa.Todo no lo vamos a gastar en lamentos. Guardo ya luce espléndido en la voz del maestro que un día llegó a este lugar de la provincia. Sabe Jaime García Reyero conjugar con precisión los elementos que han deparado este libro gordo, auténtico homenaje a las gentes que se asentaron en torno al monasterio de San Quirce, en principio, unas pocas familias mozárabes, a las que poco a poco se fueron uniendo otras familias cristianas de "La Liébana".




Tres son los motivos en los que voy a fijar mi comentario y sobre los que gira la historia de esta tierra. De una parte, su pasado, con los monasterios y La Liébana, y de la otra, su presente, donde el mentor, aunque no lo exprese textualmente, se plantea la necesidad de darle más presencia, más autonomía, mayores medios; dotarle de todo aquello que pueda reactivar su imagen y mejorar la vida de quienes allí moran.

Algunos investigadores atribuyen la fundación del monasterio de Lebanza (Nebantia) a los Condes Alfonso y Justa en 932. Los mismos que fundan en el valle de Liébana el monasterio mozárabe de Santa María de Lebeña. Por esas fechas, aunque nada es exacto, en el año 818, se narra la fundación del monasterio de Nazaoba (Naroba, Liébana), donde se habla por primera vez de Cervaria. Entre los monjes que prometen obediencia al abad, se encuentran dos cerveranos: Flavius y Transicus.

Pero, en las fuentes utilizadas por Jaime, el convento de La Abadía se funda con anterioridad, en el año 794, en acción de gracias por la victoria de los cristianos de Asturias sobre el ejército moro, mandado por un tal Mugahit. La batalla –haciendo caso de las mismas fuentes– se libró en San Salvador, de ahí el nombre de San Salvador de Mugahit o Muga.

La historia de nuestro cenobio, más allá de las fechas reales de su fundación, habla de numerosos sitios y villas que le pertenecieron, llegando incluso su poder a lugares tan distantes como Tierra de Campos. De la misma forma que La Abadía tuvo esa vinculación tan fuerte con zonas tan distantes, Guardo dependió en un principio de los Condes de Liébana.

Removiendo la historia nos encontramos con capítulos sangrantes. El olvido, como vemos, se ha venido consagrando por los siglos de los siglos. En 1597, visita la Abadía de Lebanza Juan Alonso y Córdoba, canónigo de la catedral de Palencia y manda poner orden y cuidado con las rentas que la Abadía posee en Guardo. Siglo y medio más tarde, en 1763, la ermita de Santa Columba está en ruínas y los sacerdotes insisten en este hecho lamentable que no halla solución. La presión debe ser tal que, el obispo trata de encarar el problema ordenando que no se envíe ni un real más a Lebanza hasta reunir el dinero suficiente para reparar el edificio. Pero nadie pone el remedio eficaz y la ermita se cae. Tomen buena nota los gobernantes actuales, porque para nada estamos lejos de ver repetida la misma escena con iglesias y ermitas de la provincia.

El viaje hacia un lado y otro; las dudas: se habla de Boardo, Buardo y cada uno aporta versiones diferentes; los documentos que se citan, la sangre que se mezcla, vuelven a poner sobre la mesa la vinculación tan fuerte que existía. Al comienzo del libro Jaime deja bien claro la procedencia de una parte de los repobladores y, a medida que avanzamos en la lectura, vamos conociendo la importancia de este lugar, su pertenencia en 1591 a la provincia de Valladolid, su valor estratégico para el camino de la Mesta, lugar de paso para traficantes y trajineros de Asturias, posada para comerciantes y castellanos cargados de trigo y vino y lugar de acogida siempre para los peregrinos.

Curiosa la figura de los pecheros que sufrían a menudo el rigor de los impuestos o la de los clérigos.
Y como una carga con la que nadie pudo antes y después vuelven a mencionarse los cien kilómetros que separan a Guardo de Palencia.

Ese es el verdadero lamento que se alza por encima de la historia y que pesa mucho más que los impuestos, y que en modo alguno compensa las gestas de sus hombres en el pasado. Nadie se acerca a poner un poco de orden y concierto allí donde los montes se socavan; allí donde, por ser la localidad más poblada después de la capital, se hace necesaria una revisión a fondo de prestaciones y servicios.

Apenas despuntaba el nuevo siglo, cuando un acontecimiento vino a sumarse a las páginas de este libro, poniendo broche de oro al empeño de este caminante palentino: Claudio Prieto llevando al pentagrama el nuevo himno de Guardo, escrito por Javier Castrillo Salvador:

"Guardo, donde se rinde la llanura, 
donde Palencia inicia su montaña, 
donde la vega encuentra la espesura... 
Tu paisaje resume toda España."

De la sección "Vuelta a los Orígenes", en Diario Palentino. 
06.12.03 @ 13:29:34. Archivado en Artículos, La historia

domingo, 6 de marzo de 2016

,

Angel Becerril, en el fragmento con el botijo a la fuente, nos abre la puerta de este pueblo por el norte donde se localizan el Vallejo, Fuentecañón y la Mangadilla, tres pequeños valles en cuya confluencia hay una fuente de agua.

Su nombre puede estar relacionado con la Abadía de Santa Eufemia. Una bula papal fechada en 1109 confirmaría al obispo de Burgos como poseedor del "Monasterio de Cuzolo".



Miguel A. Ortiz Nozal y Roberto Gordaliza localizan su nombre en varios documentos, donde se le cita como Kaozolos, aunque estiman que puede tratarse de un nombre prerromano: Ike-ao-zulo, "el hoyo de la cuesta", que coincidiría con la forma ondulada del terreno.

Madoz, en 1854, menciona su Fuente Redonda y la industria de la arriería.

Su iglesia de la Asunción (XVII), donde destaca su excelente torre y en cuyo interior encontramos un retablo rococó atribuido a la escuela de Francisco Giralte. En los libros de Fábrica de la Parroquia, depositados en el Archivo Diocesano, dan cuenta de las importantes obras de cantería que se realizan en 1596 y donde se trae la piedra de la cantera de Villaescusa. Allí mismo se cita a los maestros canteros D. Francisco Iturriaga y D. Domingo Oria.

En el exterior de su iglesia se conservan los restos de un "conjuradero de nublos", tradición arraigada en todo el territorio, principalmente en las zonas de gran riqueza cerealística y uno de los pocos que se conservan en España. [8]

Es originario de este lugar el misionero Teodoro Becerril, que se ordena sacerdote en Salamanca en 1957 y sale para Cuba un año después, donde fallece en febrero de 2011.
  • Ficha
Municipio: Aguilar de Campoo
Distancias:
13,6 Kms a Aguilar
92,8 Kms a Palencia
Población: 43 Hab (2012)
Altitud: 980 msnm
Gentilicio: Cozueleños
Fiesta:
-Santísima Trinidad, el siguiente domingo después de Pentecostés.
____________

[8] Que conozcamos, sólo han llegado hasta nosotros los de Cuenca de Campos, en Valladolid, Cozuelos de Ojeda, en Palencia, y los de Poza de la Sal y Villegas, en Burgos. (Citado por el autor burgalés, Elías Rubio Marcos).
Imágenes e información complementaria
Facebook | Pinterest | Diario Palentino
El video

viernes, 4 de marzo de 2016

,

Personalmente, suelo argüir en esto, como en tantas otras cosas, que respondemos tarde, que vamos cada uno por un sitio para exponer lo mismo, y que hay mucha confusión en cuanto a dirimir responsabilidades. ¿Quien es culpable de la despoblación? ¿Hay culpables?


Asunto complejo porque ahora la tendencia es, en la mayor parte de los casos, dejar los pueblos, buscar el ruido y la prisa de las ciudades, porque el trabajo no brilla en ningún sitio en un sector servicios saturado.

Es como luchar contra esa voz interior que te pide silencio, que te pide sosiego, cayendo en el agobio de una ciudad donde supuestamente se aflojarán todos los miedos, cuando es posible que comiences a experimentar de otro modo todo aquello de lo que huyes. La realidad es aplastante, si nos detenemos en los rincones de España que más lo sufren. Casi el 25% de los pueblos de Aragón cuentan ya con menos de 100 habitantes. Los medios, ahora más que antes, se fijan en Soria y en Teruel. La senadora socialista Perla Borao ha insistido que retomará en la Cámara Alta el tema de la lucha contra la despoblación, que abanderó en la pasada legislatura Antonio Arrufat.

Han sido años de muchas enmiendas, muchos estudios, una oposición férrea del partido popular a todas las propuestas de los partidos de la oposición, que ha impedido la puesta en marcha de medidas para atajar esa creciente despoblación que como bien señala Alberto Izquierdo, por su montaña gallega, tiene que recibir unas medidas especiales porque se trata también de un territorio especial y distinto.

En la montaña palentina, la situación en invierno es bastante peor que en todas esas poblaciones que se citan en el estudio. Pueblos como Verdeña, Los LLazos, Báscones de Ebro, Cardaño de Arriba, Boedo de Castrejón, Cantoral de la Peña, Cordovilla de Aguilar, Estalaya, El Campo, Gama, Cuillas del Valle y un largo etcétera, que no llegan a 15 habitantes.

Pero más allá de las frías estadísticas, que se repiten y que siguen en descenso imparable, me interesa que todos esos partidos que se postulan como nuevo gobierno y que tanto insistieron en proponer enmiendas para repoblarlos, se hagan fuertes en lo que propusieron y aunque no sea una panacea, comencemos a sentir de verdad la vida en ellos.

@De la serie "La Madeja", en Diario Palentino. 

miércoles, 2 de marzo de 2016

,

Lo triste es que nos hemos resignado a hablar en pasado y que hemos dejado que el tiempo teja una maraña de silencio y olvido alrededor de esta tierra nuestra que espera y desespera. Quedan vestigios de gloria, de una nobleza ya del todo olvidada si no fuese por el empeño y el amor al pasado de nuestra gente, que se niega a arrancar las piedras para deshacerse del ya lejano esplendor. Nuestros pueblos casi deshabitados fueron un día cuna y hogar de apellidos que merecieron honra y reconocimiento. Ahora sus escudos nobiliarios llenos de gules, torres, leones, flores de lis, armas y calderos contemplan el paso del tiempo sin más memoria que unos apellidos y una fecha. Cualquier tiempo pasado fue mejor.


Imagen: escudo nobiliario en la fachada de una casa de Santa María de los Redondo ( siglo XVI). 

© Margarita Marcos
© Gemma Marcos
Esta sección se muestra también en pinterest

Sección de orígenes ©A dos bandas.



Follow Us @soratemplates