El pulso de la subvención


A últimos del pasado año, nuestros parlamentarios viajaron a Bruselas para defender ante la presidencia polaca las ayudas al sector de la minería en España.
¿Es rentable el carbón?¿Por qué necesita ayudas si es rentable?



Esas son las dos preguntas que todo el mundo se hace.
El sector de la minería da trabajo a cien mil personas en Europa y ha recibido más de 9000 millones de euros de subvención.
Esto me recuerda, aunque sea un simil distante del asunto, a esos miles de autónomos y empresarios que siguen endeudándose año tras año, sin ayudas de nadie, para mantener a flote un "negocio" familiar que hace aguas por todas partes.

Ahora se tiende a globalizarlo todo, pero ante la grave situación que se nos ha planteado, más grave cada día que pasa, y donde las medidas para atajarlo discriminan claramente a los más débiles (echar a unos para contratar a otros a precios de saldo), habrá que sentar las bases de lo que merece o no ser subvencionado.

Porque la situación planteada no la cambiará de la noche a la mañana ningún gobierno nuevo. Es difícil que las ayudas a este sector se posterguen durante mucho tiempo más.

Las minas, que en otro tiempo dieron vida a estos pueblos, que fueron el sustento de muchas familias y comercios, viven estos días sus horas más críticas.

Nada que ver todas las crisis que se sortearon antes. Esta es, con diferencia, la peor. Ni todas las reservas, ni las marchas reivindicativas, ni las medidas medioambientales que se tomen para hacerlo viable, ni todas las promesas y propuestas de los políticos que tratan de alargar su agonía, lograrán detener el final de su historia.

Es conveniente, por lo tanto, buscar alternativas.

Y si la política de las subvenciones ha de postergarse, que los beneficios alcancen a todas las personas, bien en el arreglo de las carreteras que los comunican, bien en los servicios que se demandan para hacerlos viables, con alguna posibilidad de vivirlos, que es, en definitiva, el eco de los gritos que más resuenan en los últimos años.

Lo +visto el último año

Pueblos desaparecidos y despoblados (II)

El Santuario del “Carmen”

El descubrimiento del carbón

Usamos cookies que recogen datos sobre sus hábitos de navegación. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más