Historia de Lobos




En 1973 tuvo lugar en Suecia la primera reunión Internacional para la conservación del lobo en Europa. Quienes apoyan los movimientos para la conservación del lobo, se muestran satisfechos por la evolución de la especie que en aquellos años atravesaba por su etapa más crítica. Se contabilizaban entonces unos 500 ejemplares, cuando milagrosamente apareció en la televisión el gran defensor de los animales Félix Rodríguez de la Fuente, que ahora el Fapas con su ambicioso y no sé hasta qué punto útil proyecto se propone promocionar, por lo que ha firmado acuerdos con varios ayuntamientos del norte, entre ellos el de San Salvador.

Cada uno saca provecho de las imágenes como puede. Para ellos la audacia del investigador que quiere mostrar cómo viven los lobos y se mete entre ellos, rompe asi el mito de su ferocidad y cuestiona ese universo de dichos que muestran al animal como una fiera: “Ver las orejas al lobo”, “meterse en la boca del lobo”, “El hombre es un lobo para el hombre”, que también, aunque algunos cierren los ojos para decir que quienes popularizaron esta teoría estaban equivocados.

Lo cierto es que los expertos estiman que hay 1500 ejemplares en nuestra comunidad, especie protegida al sur del Duero, y con autorización muy estricta de darle caza al norte, ante el incremento de la especie y el salto de la frontera histórica.

En Noviembre de 2005, la corresponsal de este diario en Guardo, nos traslada al lugar de la escena, cerca de aquella localidad, en Muñeca de la Peña, el ganadero Marcelino Alvarez se lamenta porque los lobos han atacado su rebaño. No es la primera vez que ocurre y, el hombre, desesperado e impotente, le cuenta a la periodista que en los últimos tres años ha perdido por eso motivo 300 reses. Aunque el protagonista haya engordado la cifra para que quienes deban vuelvan los ojos y pongan freno a esta matanza, la pretendida bondad del lobo queda en entredicho.

Los más viejos del lugar recuerdan el caso de dos viajeros que murieron por las dentelladas de los lobos en algún tramo entre Casavegas y Caloca. Alberto, un vecino de Lores que vivió sus últimos años en Cervera, contaba que en cierta ocasión bajó a por provisiones a la Venta Urbaneja y como se echó la noche encima allí le aconsejaron que esperase a la mañana siguiente si no quería encontrarse con el lobo. Pero él tenía ya hecho su plan y lo del lobo eran historias fantásticas. El caso es que le salieron dos lobos, uno arriba y otro abajo del camino, contaba que hasta les lanzó las albarcas para que desistieran, pero ni por esas; cuanto más corría más se acercaban, así hasta que llegó a la entrada del pueblo para ponerse a salvo.

A mí con el lobo me pasa como con el oso. Nunca le he visto y mira que desde mi casa al monte hay cuatro pasos. Ni he visto exhibirlos en la plaza del pueblo como cuentan que eran exhibidos, a saber en qué siglos y en qué pueblo, “reducidos y abozalados, sometidos a apaleos y vejaciones...”

Una cosa es la fantasía, la narración de un hecho aislado, y otra muy diferente utilizarlo como ejercicio habitual en su defensa. Quienes ponen tanto empeño en su conservación, considerándoles como “mantenedores” de la naturaleza ibérica, buscan nuevos argumentos para detener al Ministerio de Cristina Narbona, que ya está pensando en abrir la veda de un animal que mata cada año en nuestra comunidad 2200 ovejas y 220 reses.

Hoy en día van muchos perros con los rebaños, por lo que no es muy fácil que el lobo los ataque. Sin embargo, a lo que no hay derecho es a que un ganadero tenga que esperar una eternidad para cobrar una miseria por los daños que le ha ocasionado el lobo. Otra reflexión: en mi zona se han producido muchas lobadas coincidiendo con cacerías, ese monstruoso negocio (por lo lucrativo que es), que mueven a los animales del monte de un lado a otro. ¿A quién habría que eliminar?


Lo +visto el último año

Pueblos desaparecidos y despoblados (II)

El Santuario del “Carmen”

El descubrimiento del carbón

Usamos cookies que recogen datos sobre sus hábitos de navegación. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más