La montaña del mundo

En cambio, hay mucha fantasía a todos los niveles. Y lo que fluye a nivel nacional, pues le ha servido a la Diputación de Palencia para hacer una llamada a los de Valladolid, asegurando en la espalda de un autobús que "nuestra" montaña es la suya.





Suele aconsejarse en publicidad no utilizar imágenes perecederas de personajes públicos, de manera que, una vez que el protagonista del anuncio desaparece o se apaga su estrella, no se vincule su nombre con el producto, para que no decaiga el interés. Pero nadie parece haberle dado importancia a ese consejo, pues los medios están llenos de personajes más o menos relevantes que nos hablan a diario de las bondades de un determinado producto o servicio.

En cambio, hay mucha fantasía a todos los niveles. Y lo que fluye a nivel nacional, pues le ha servido a la Diputación de Palencia para hacer una llamada a los de Valladolid, asegurando en la espalda de un autobús que "nuestra" montaña es la suya.

Y sorprende que la gente se moleste por eso, porque, efectivamente, es nuestra de nombre solamente, vinculada a un determinado espacio de la geografía palentina, pero ha de quedar claro que es de Valladolid también, como es de Pamplona y como por supuesto es del mundo. Y lo mismo entiendo que pasa con tantos otros lugares a los que el ser humano defiende como exclusivamente suyo, de manera que, aferrándose con inusual empaque a ese "mío" pretende prohibir el disfrute de estos puertos a las gentes que vienen de otros lugares.

Ahora que tanto revuelo ha levantado la promoción que de la montaña palentina se ha hecho en Valladolid, que no entiendo tampoco por qué motivo han de despreciar allí el goce de disponer de una montaña como la nuestra, a mi se me antoja renombrar al escritor y académico Gonzalo Alcalde Crespo, que con un buen número de libros publicados sobre la provincia de Palencia, fue el primero que dio a conocer la montaña palentina al mundo allá por la década de los ochenta del pasado siglo.
Inicialmente se publicaron cuatro libros, donde ya se hacía una división de la montaña más ecuánime, incluso más que esa que los técnicos le han dado al Parque de Fuentes Carrionas-Fuente Cobre: La Lora, La Braña, La Pernía y Fuentes Carrionas.

Y aprovecho para reconocer su esfuerzo que seguro ha sido compensado con creces con el conocimiento y el afecto recibido de muchos de sus entrevistados.

Para la sección "La Madeja", en Diario Palentino y Globedia
Imagen: @De Pumar59


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