Un hospital cercano

«Los vecinos de esta localidad tienen que hacerse 100 kilómetros  para visitar a un pediatra, hay que ser un héroe o una heroína para tener hijos en poblaciones que tienen estos problemas»

Declaraciones de José Sarrión, procurador de Izquierda Unida en las Cortes de Castilla y León


Otra es la queja que ha vuelto a abrirse unos días antes de las recientes elecciones generales. José Sarrión, procurador de Izquierda Unida en las Cortes de Castilla y León, se refirió en Aguilar de Campoo, una vez más, ¿por enésima vez?, a la necesidad de establecer un convenio con el Hospital Tres Mares de Reinosa para que los vecinos del norte de Palencia, aprovechando la autovía del Cantábrico, puedan ser atendidos en aquel Centro, si es que existe todavía una Sanidad Pública sin distinción de Comunidades ni banderas.

Ya es un lujo que una población como Reinosa pueda disfrutar de un centro hospitalario, que me parece bien y aplaudo, y es un proyecto donde no existió el engaño que se diera en Cervera, cuando siendo Mañueco presidente de la Diputación se nos prometió un hospital que no pasó de Centro de Salud. Un logro el de Reinosa, sin embargo, que no ha de impedir la atención sanitaria de cualquier ciudadano del Estado y donde parecen suscitarse muchas trabas burocráticas. Ya que nunca es el momento, por la crisis, por el número de habitantes, por cualquier causa que ellos manejan a su favor, de hacer un hospital en Guardo o de mejorar ostensiblemente los Centros Sanitarios de los lugares más alejados de la capital, permitamos la utilización de aquellos que se encuentran a veinte minutos.
Y si en Aguilar, donde hay un servicio médico más o menos aceptable, se reaviva de nuevo esta queja, qué no se mascará en Barruelo, o en zonas más alejadas de cualquier centro como Pernía o Castillería...

Y lo que pensamos los ciudadanos a pie de calle es lo mismo que nos ofrecen en sus momentos de euforia los políticos en ese afán por conseguir un escaño y después olvidarse por otros cuatro años del asunto, actitud que nadie entiende, pues ni hurgar, ni luchar con ganas desde la oposición o desde donde se encuentren, aunque sea desde las sombras, por algo que entienden como básico y necesario, como entendemos el resto de los ciudadanos para que tantos pueblos permanezcan.
Sarrió también preconizó lo que ya es evidente, el triunfo de los que han gobernado todos estos años, asegurando que lo de la crisis era un trago amargo ya pasado, a la sombra del gran poderío financiero que es el que a fin de cuentas lleva el mando.

© De la sección "La Madeja", en Diario Palentino, 2016.

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