El Libro Becerro de las Behetrías, al referirse al pueblo de Lores, señala que “este logar es la tercia parte solariego de (se citan varias personas), e del castiello de santyllan…”. Como bien recuerda el escritor y Académico Gonzalo Alcalde Crespo: “En San Salvador de Muga y Alabanza, abadengo. En Lores, hidalguía”.
Topónimos
Este lugar, poco documentado, aparece así citado en el Becerro de las Presentaciones de León. Por su enclave, algunos se atreven a darle un origen ibérico. Su nombre derivaría de ‘lur’, "tierra". Con la misma raíz tenemos en la cercana Liébana Luriezo y en León hay un Luriana. Alrededor hay muchos otros topónimos del mismo origen. En cuanto al resto de la palabra podemos pensar en ‘aitz’, “roca, peña” como actualmente se dice en euskera. El significado sería, pues, 'lur-aitz', “peña de la tierra". Este pueblo quedó dividido por el río Lores, que recibe la aportación del arroyo Gerino y las fuentes de Montegerino, la Caldera y Hontoria.
Su casco urbano se encuentra en la confluencia de tres valles altos de Pernía, con sus cúspides de Peña Carazo y Tañuga.
Parece ser que la noticia de un tesoro escondido liberó las emociones de todo el pueblo en una época de la historia. Los vecinos, por riguroso turno, cavan y extraen la tierra de la parte baja de la cueva, habilitando un pozo y una galería, donde a medida que avanzan van protegiendo el camino con mampostería, como se hace en las minas del contorno... Pero después de muchos días, el tesoro no apareció, leyenda que junto a otras de mucha enjundia, me contaba Agustín Fernández Merino, Teólogo y Filósofo que nació a mediados del pasado siglo en este pueblo, donde en tiempos pasados se encontraba el Señorío Civil de Pernía.
Este pueblo de montería, posee varios edificios con blasones y escudos esculpidos. Es famosa la Casa del Arco, que data del año 1013. Fue edificada por un monje de la Abadía de Lebanza a quien se le atribuye la propiedad de la ermita dedicada a San Roque, que fue donada al pueblo en un tiempo posterior.
La fiesta de las Candelas, el día 2 de febrero, donde se elaboraba el tradicional ramo de rosquillas. Las mayordomas elaboraban un ramo de rosquillas que primero se llevaba a la iglesia y después se rifaba por toda la comarca. Froilán Blanco recuerda la fama que tenían estas rosquillas y cuya receta han tratado de comercializar años después varias panaderías de Cervera.
Las rutaderas.
Día del "piacete"
Día de los "zamarrones"
Otros lugares para conocer en el entorno
Iglesia con campanario del siglo XIII, recientemente restaurada con una bonita vista del pueblo.
Si buscas naturaleza, acércate al puente Grande (junto al que suelen anidar las cigüeñas) y sal del pueblo a pie por un sendero que conduce hasta el paraje llamado la Horca de Lores, a más de 2.000 metros de altura.
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