La Saga de los Mier (X)

Conclusiones finales


Lo que nadie puede negar a estas alturas es que nos encontramos -más allá de su parentesco con el palacio monegasco-, ante un perniano, cuyo temperamento y suerte -que para todo es necesario-, le llevan a conservar y engrandecer el imperio creado por su tío.


A medida que uno avanza en las biografías de estos paisanos, te sorprende la generosidad que demostraron con quienes se quedaron a este lado.

En 1904, Isabel Pesado, esposa de Antonio, que había sido testigo de la escasez con la que se vivía en la tierra de sus ancestros, envía 4000 pesetas (mucho dinero en aquellos años), para que se repartan por igual entre cada vecino de los pueblos de Piedrasluengas y Redondo.

No es extraño que todos quieran disputarse esta historia. En un reportaje que publica "la Nueva España" a primeros de noviembre de 2012, se vuelve a recordar el origen asturiano del apellido Mier, que lleva una de las tatarabuelas de Alberto de Mónaco.

A lo largo de los últimos viernes, -como si de una novela se tratase-, hemos hecho un recorrido por la saga de este apellido tan común en Pernía. La evolución de la rama mexicana que emparentó con los Polignac y los Grimaldi.

Primi, una prima de Laureano, que vive en Madrid, refresca para el diario asturiano la memoria del asunto. Cómo escribe al palacio real de Mónaco, cómo Rainiero hace caso omiso de sus cartas, y cómo halla respuesta de Grace Kelly que en una de sus visitas a España la recibió en audiencia.

Jaime Peñafiel, reputado periodista del corazón, recuerda en un artículo –publicado en el diario “El Mundo- que al descendiente de aquellos Mier, Vicente Torres de Mier y De Celis, al que cariñosamente apodan "el príncipe", se le ocurrió un día escribir a su pariente Rainiero para informarle de sus orígenes. Pero no recibió contestación. Posiblemente, le hubiera desagradado mucho más si le hubieran escrito los descendientes de la lavandera, nada que ver con los hidalgos castellanos de Redondo.

@De la sección "La Madeja" en Diario Palentino, 2016
@Imagen: www.arquidecture.com/
Uno de los primeros edificios elevados construido en concreto armado debe su autoría a Juan Segura, un arquitecto que estaba emparentado con Gregorio Mier y Terán, dueño de "un terreno más grande que la Alameda Central" en la entonces Ciudad de Tacubaya....


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