Frases para la historia II

Aún cuando las historias que llevo a estas páginas cada semana, no sean fruto de coloquios, tertulias, contactos, tan enriquecedores como me los prometía y aconsejaba el poeta Juan Sánchez Tejerina, q.g.h., tuve la suerte de conocer hace unos años a Mariano Pérez, entonces catedrático del Real Conservatorio de Madrid, nacido en Pisón de Castrejón en 1932.
Llegaba de la mano do Felipe Calvo y había pasado ya por Arbejal recogiendo las versiones de los "Sacramentos" de labios de Gregorio Blanco Moreno.




Son tantos los rostros y tantos son los nombres que se alargaría demasiado este espacio si los citásemos a todos, lo que por otro lado indica que había encuentros entre personas de otros pueblos y con otros argumentos. Todos y cada uno de ellos -muchos aún sin saberlo-, aportaron algo a quienes tuvimos la suerte de conocerlos y en eso estoy también de acuerdo con el gran poeta que perdimos, aunque tengamos la dicha de beber de la esencia que nos dejan sus versos, como recién salidos de la vida.
A veces llegan cartas con las que regresamos a la niñez, a los sabios consejos del anciano que hacían referencia a la conveniencia de guardar la regla de las horas, sobre todo en verano, cuando llegaba el tiempo de la trilla, consejos que también nos dejó a buen rocaudo el poeta Gabriel y Galán.
Yo a veces me entretengo en dorar las frases que me dejan huella y aparto casi todo lo que hace referencia a la Montaña Palentina. Espero que les agraden también a ustedes y nos sirvan a todos de estimulo y de fuerza.



"Se estremecen los árboles rurales... / los rebaños, el carro y el camino/ se hacen sombras. El astro vespertino/ enmudece de plata en los zarzales".
  • Juan Sánchez Tejerina, poeta

"El pueblo, ya desde Francisco Guerreo y otros autores del siglo XVI, trataba de transformar las cosas humanas en divinas y viceversa. También los cantos divinos en humanos, mediante transformaciones o aliteraciones poético-literarias".
  • Mariano Pérez, catedrático. Número 29 de la revista Pernía

"Aún se va a leña en nuestras montañas castellanas. Es uno de los últimos rasgos de una cultura que se está perdiendo bajo los golpes de una historia que el montañés ni entiende, ni ha planteado, ni termina de saber a quién beneficia".
  • Pablo Genovés, periodista en el Norte de Castilla

"¿Cuándo Barruelo de Santullán podrá decir que es un pueblo palentino? Supongo qué, cuando antes de tomar decisiones en las administraciones, las personas que han de tomarlas pisen el suelo sobre el que van a decidir, ya que los 110 kilómetros que nos separan de la capital se asemejan a los que separan a nuestro País de Bruselas, cuando se habla de Europa y España."
  • Manuel Mulero, corresponsal de DP en Barruelo

Lo +visto el último año

Pueblos desaparecidos y despoblados (II)

El Santuario del “Carmen”

Guardo