Mostrando entradas con la etiqueta Turismo Rural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Turismo Rural. Mostrar todas las entradas

15 septiembre 2017

,

Entiendo, en cierto modo, la preocupación que ahora comienza a exteriorizarse en lugares como Cataluña o el País Vasco, donde cada día es mayor la avalancha de turistas. Y la preocupación por ese turismo de borrachera que impera alla por Magaluf, Gandía, Salou, Lloret de Mar y que se irá extendiendo hasta alcanzar otros puntos turísticos por excelencia.
Los cronistas de sociedad aseguran que los jóvenes extranjeros viven su 'rito de paso' a la madurez a base de comas etílicos, mamading, Balconing, droga caníbal, pubcrawling... Yo creo que contra ese turismo estamos todos, que hay que regularlo, que hay que comenzar a multar por esas prácticas que ponen en peligro su vida y dan una pésima imagen de los sitios. 

La guerra va por barrios y nadie se libra de ella. Ahora nace una fobia hacia el turismo. No protestan quienes viven de ello, aunque tambien levantan ya la bandera de "hasta aquí hemos llegado".  Protestan los que mañana se quejarán por otra cosa. Hasta en Vitoria han salido a la calle para politizar las fiestas, que la cuestión es que hablen de uno aunque se ponga a corear consignas contra ETA y a favor de los presos, ahora que esa guerra parecía resuelta.

Pero, al contrario que ellos, a nosotros nos preocupa que no vengan y es por eso que venimos clamando durante los últimos años. Que venga el turismo, que muchas zonas viven del turismo y si se cumplen unas normas básicas de comportamiento, el turismo puede ser un complemento eficaz para que no se despueblen más los pueblos.

@Imagen: Pumar59
@De la sección "La Madeja", para Diario Palentino, 2017

17 marzo 2017

,

No sabe uno bien hasta donde alcanza la responsabilidad de organismos e instituciones en lo que respecta a poner a buen recaudo el patrimonio. No sabe uno bien hasta qué punto nos hemos de involucrar todos, porque a todos nos concierne de algún modo, salvar cuanto podamos el legado, que son también los caminos que nos llevan a descubrir este mar de románico que nos va sorprendiendo desde Bilbao hasta Villafranca del Bierzo (León), pasando por Valle de Mena, Espinosa de los Monteros, Aguilar de Campoo, Cervera de Pisuerga, Guardo, Puente Almuhey, Cistierna, Boñar, La Robla, Igüeña...

Me refiero al viejo Camino de Santiago.



Desde hace unos años trabaja en Vizcaya la Asociación de Amigos del Camino de Santiago que luchan para recuperar la memoria histórica de esta importante ruta jacobea, los pueblos de singular belleza por los que discurre, la historia que se va tejiendo en torno a ella.

Se trata de uno de los proyectos a los que quiere también sumarse el Ateneo de Palencia, con una invitación clara a todos sus miembros. Que sepan que existe, que está en fase de recuperación, que hay mucha gente en Asociaciones y Ayuntamientos del norte trabajando en silencio desde hace años, voces a las que hemos de apoyar también con nuestra presencia y nuestros gestos. La idea no es otra que abrazar y unificar criterios para que se conozca la historia de todos los pueblos por donde discurre.

El Camino de Santiago ha sido la ruta más importante de peregrinación de Europa medieval. Tanto tránsito sacó a flote un rico patrimonio artístico, que queda relegado, más que olvidado como llegó a decirse (de ahí lo del Camino Olvidado), al tomar auge el Camino Francés, a raiz de la publicación del Código Calixtino. Camino que se encuentra con éste en Columbrianos, cerca de Ponferrada.

Nuestra labor es difundirlo una vez que se complete la señalización y todos los agentes que intervienen se pongan de acuerdo en asignarle el mismo nombre, que no estamos hablando de caminos distintos.



Por ellos transitaron los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela, los que en otro punto tomaban la Ruta Vadiniense para dirigirse a Santo Toribio de Liébana, o el Camino de San Salvador, quienes iban hacia Oviedo, o ya puestos -como bien recuerda Jacinto Prada en uns web vasca-, quienes se dirigían al lugar encantado de Valdorría, al que tan maravillosamente canta en "El río del olvido", Julio Llamazares, para venerar los restos de mi tocayo y santo Froilán.

Para la sección La Madeja, en Diario Palentino 

06 julio 2016

,

Al campo no hay que ponerle puertas y esa clasificación de gente, esa selectividad que todavía subyace en la mentalidad de muchas personas, es a mi modo de ver una de las principales causas de ese bajo rendimiento turístico que, en más de medio siglo, no ha visto una consolidación ni un crecimiento significativo.


La montaña palentina se descubre como un espacio atractivo de gran potencialidad en la década de 1960, en el transcurso de las Primeras Asambleas de Turismo. En aquellas reuniones se habló de dotarla primero de infraestructuras de alojamiento, ya fuera camping, albergues, hoteles… y por otro lado, de infraestructuras recreativas relacionadas con los deportes propios de montaña: esquí, alpinismo, actividades náuticas…

La preocupación de los directivos en aquellos momentos quedó reflejada en una frase que explica, tal vez, la lenta progresión turística que se ha venido contemplando desde entonces: “promover y atraer el turismo selectivo, cultural, de fina sensibilidad para captar la belleza del paisaje, obras de arte y la práctica arriesgada pero minoritaria de ciertos deportes.”

Parece que, en cierto modo, se han cumplido las expectativas de aquellos directivos, aunque también entre esos visitantes, todo hay que decirlo, se nos ha colado más de un desaprensivo, como los que se han ido llevando piedra a piedra la ermita de San Jorde de Ojeda, o los que han arrancado de cuajo las leyendas que se exhibían en el roblón de Estalaya: “…¿por qué, si tenemos dos ojos, no vemos dos veces las cosas?” Seguramente, quienes arrancaron esta bella reflexión, no son los mismos que llenaron de graffitis el espacio Natural de Las Tuerces, pero quienes declaran el complejo kárstico cercano a Aguilar como Espacio Natural, los mismos que cercaron el Roblón de Estalaya y le incluyeron en el Catálogo de Especímenes de singular relevancia, los mismos que valoraron los Tejos de Tosande, el olmo de Camporredondo, los robles de Resoba y Lebanza, los mismos que hablan de un plan de conservación mediante tratamientos selvícolas y fitosanitarios; los mismos, en fin, que se empeñaron en declararnos Parque Natural Fuentes Carrionas-Fuente Cobre, se olvidan de revisar el engranaje que en algunas parte de la rueda está roto.

Si a eso le añadimos las Casas Cuartel medio vacías o cerradas a cal y canto, los furtivos campando por la noche a sus anchas y un servicio sanitario tercermundista, ya tenemos motivos suficientes para intranquilizar a quienes vienen buscando “esta geografía que no cabe en la mirada y en la que nosotros nos empeñamos en seguir de cuentavidas” –como comenzaba la leyenda que algún malvado e ignorante arrancó en el bosque de la Castillería.

Qué mejor que venga a admirarla todo el que quiera, que quienes siguen viviendo en ella continúen con el lema de respeto que nuestros mayores nos legaron, que todo el mundo vaya y venga por su espléndido románico, sin que deba temerse tanto el robo, el vilipendio o la caída de edificios como la ermita de San Jorde que, por algún motivo que no entiendo, no acaba de entrar en los planes de recuperación del románico. Son muchas situaciones las que se dan de olvido y dejadez, que para nada se corresponden con esa protección que los políticos aplauden cada vez que nos piden su voto.

De la sección "Vuelta a los Orígenes", en Diario Palentino

29 junio 2016

,

El valle de los Redondos es uno de los reductos naturales de mayor valor ecológico de la cornisa cantábrica. Eso está escrito por doquier. Y es así por su bosque, por la riqueza botánica y faunística y los lugares idílicos como el Ribero Pintado, Covarrex, Cueva del Cobre y Sel de la Fuente.

José Luis de Mier y Marisol, su esposa, tienen un tesoro en Santa María de Redondo. Gonzalo Alcalde Crespo fue testigo conmigo de un encuentro con ellos y, trípode en ristre, el escritor volvió a recoger las instantáneas que pueden admirarse de este lugar de ensueño. Días más tarde, me consta, nuestro anfitrión esperaba la visita de mi compañero de página Pedro de Hoyos, que escribe de él: “si don José Luis de Mier presume de algo en su vida es de castellano y palentino”.

in memoria de JL de Mier   


José Luis no es sólo un buen amigo. Este palentino es castellano antiguo, prestigioso abogado en Cataluña, que vive enraizado hasta lo más hondo en estos lugares, donde aún se percibe un encanto que atrapa a todos los que vienen por primera vez.

En medio de este pueblo, a pocos kilómetros de las últimas explotaciones de carbón, el matrimonio ha levantado un palacete rural donde se conjuga pasado y presente. Una inmensa cocina con su lumbre y su trébede, cuyo suelo en blanco y negro nos devuelve la memoria de hospitalidad que siempre anidó en estos lugares apartados. Ya con anterioridad nos trasladamos al vecino pueblo de San Juan, donde el incansable matrimonio adquiere y restaura con ayuda de diversos vecinos y profesionales el viejo molino, al que dedicaremos uno de los próximos comentarios.

El casuco se halla en una zona elevada y desde su corral puede admirarse buena parte del valle; las peñas del moro, que conservan viva la leyenda de nuestro paisano de Verdeña Barrio y Mier y la torre de su iglesia de La Asunción, recientemente restaurada. Se trata de una casa pequeña, llena de libros. Libros de todos los colores, de todos los tamaños, de todas las tendencias. Uno de ellos, recientemente publicado, trata de prestigiosos paisanos castellano-leoneses, como Luis del Olmo y el propio José Luis de Mier, tal es, tal debe ser, la importancia de su labor y de su voz.

Resurreción María de Azkue, hijo del poeta Eusebio, un importante estudioso de la cultura vasca, publica entre 1935 y 1947 cuatro tomos de recopilación de costumbres y dichos, tantos y tan variados como los nuestros, material que busca o que le llega de todas partes. Martín Arotzarena le cuenta al etnólogo que una vez llegó a Orbara un grupo de hombres que pretendía coger la luna que se reflejaba en el río creyendo que era un queso. Se colgaron del puente dándose las manos y cuentan que, el que estaba más bajo le gritaba al que estaba más alto: “suelta un poco la mano para que pueda yo coger el queso”. Alargó su mano el de arriba y cayendo todo el grupo al agua la luna se les alejó.
Ese trozo de luna me ha parecido a mí verlo desde el casuco. Y no me he atrevido a decírselo a nadie por el miedo que impera en el pensamiento de los que aquí viven.

La luna es un pretexto para explicar un sueño. Tenemos una tierra preciosa y poco maltratada. La tenemos al alcance de la mano. No caigamos al agua buscando los alimentos que ella generosamente nos entrega y escribamos como este matrimonio un canto de agradecimiento.

Para la sección "Vuelta a los Orígenes" en Diario Palentino

30 octubre 2015

,

Son tantos proyectos los que han pasado a mejor vida sin que los ciudadanos lo hayamos percibido, que cuando nos anuncian otros proyectos de futuro inmediato, lo tomamos sin más como un escrito nuevo que se añade a todos aquellos planes que quedaron pendientes o se archivaron sin que volviéramos jamás a oír hablar de ellos.



Inicialmente, lo que más te sorprende, es que todavía quede gente dispuesta a poner en marcha historias que impliquen la mejora de nuestros pueblos, a excepción, lógicamente, de los representantes de la Administración y de los Entes locales, que están dentro de este Plan de Acción que se cita y cuyo trabajo en sus respectivos municipios ha dado pie a la Carta de Turismo Sostenible.
Aquí se han mencionado a lo largo de los últimos años inversiones millonarias que nunca se han llegado a ejecutar, ni siquiera el baile de millones que aparece en los carteles desde Cervera al puerto de Piedrasluengas en lo que respecta al arreglo de la carretera, por lo que uno se interroga si el dinero que se menciona también está en proyecto o se lo van gastando en otros menesteres y en otros puertos, que no nos chupamos el dedo y aquí no se ven mejores que impliquen tantos millones de gasto como dicen.

Antes que los carteles que al fin se han colocado -después de años pregonando rutas y monumentos-; antes de cambiar el nombre del Espacio de Fuentes Carrionas-Fuente Cobre por el de Montaña Palentina; antes de desarrollar programas divulgativos y educativos que siempre ayudan a conocer y valorar mejor el entorno; antes, incluso, de concederle Carta alguna; antes de nada, lo primero de todo es sustituir o adecuar el puente de Vañes, reparar en condiciones la carretera comarcal que lleva esperando casi cuarenta años.

Porque, si no existe un camino, mal podemos invitar a nadie a conocer la tierra, por más cartas de turismo sostenible que Europa nos asigne y por más carteles homologados y bonitos que se instalen.

De la sección "La Madeja", en Diario Palentino.
Imagen: Otoño, por José Luis Estalayo.


LA MÁS BELLA CANCIÓN - LOS LUGARES -DIARIO PALENTINO-PRÓXIMAMENTE

elroblóndeestalaya (18 de noviembre)
peñaredonda (25 de noviembre)
puenterojadillo (2 diciembre)
puenteperdiz (9 diciembre)
puentedesalinas (16 diciembre)
montecildá (23 diciembre)
centrodeinterpretacióndelosbisontes (30 diciembre)

Follow Us @soratemplates